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Los sistemas termoactivos de componentes para edificación (TABS) de Immosolar, puede dirigirse la energía solar generada a la estructura del edificio

Activación inteligente del núcleo de hormigón

Fuente: Immosolar04/03/2010

4 de marzo de 2010

El aprovechamiento de las energías renovables ofrece nuevas posibilidades de uso para el hormigón: la energía solar y geotérmica en combinación con la activación del núcleo de hormigón abren nuevas perspectivas para el suministro de energía en los edificios. Immosolar, especialista en energía solar térmica y geotérmica, presentó en la pasada edición de Concreta, feria internacional del hormigón celebrada en Portugal, soluciones innovadoras en este sentido.

Hasta el año 2020 al menos el 14% de la energía calorífica en Alemania debe proceder de energías renovables. La nueva reglamentación térmica (EEWärmeG) tiene como objetivo reducir la emisión de gases del efecto invernadero, cuidar los recursos y garantizar un suministro de energía seguro y duradero. Por este motivo, desde el primero de enero del 2009 los constructores tienen la obligación de recurrir a las energías renovables en los edificios de nueva construcción. Según la legislación podrán utilizarse todos los tipos de energías renovables, entre los que se encuentra la energía solar y la geotérmica. A la vez, el gobierno ha incrementado las subvenciones hasta 500 millones de euros anuales.

Los sistemas de calefacción de Immosolar cumplen los requisitos técnicos del la ley. En estas circunstancias, la activación del núcleo de hormigón desempeña un papel fundamental.

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Los techos, paredes y placas de suelo de hormigón resultan ser los acumuladores de calor ideales en las estaciones más frías. Foto: Immosolar.
Mientras que sobre todo en primavera y en verano se recurre a la instalación solar térmica para calentar el acumulador de agua sanitaria y el acumulador de la instalación geotérmica, como muy tarde en otoño empieza la época del hormigón. Ya que el hormigón es capaz de absorber la energía térmica e irradiarla posteriormente, los techos, paredes y placas de suelo de hormigón resultan ser los acumuladores de calor ideales en las estaciones más frías. Con ayuda de los sistemas termoactivos de componentes para edificación (TABS) de Immosolar, puede dirigirse la energía solar generada a la estructura del edificio, sin apenas pérdida de energía. En circunstancias meteorológicas adversas y en invierno, pueden aprovecharse de manera efectiva incluso las bajas temperaturas de retorno de 20 a 30 °C de las instalaciones solares. Para ello, en los techos de hormigón se instalan registros de tubos en los cuales circula el agua calentada por la instalación solar térmica. Al circular el agua en el sistema de tubos integrados, desprende una enorme capacidad calorífica al hormigón. El resultado es que climatiza los espacios de un modo efectivo y en invierno se necesita mucha menos calefacción. En combinación con un sistema de calefacción de baja temperatura las grandes superficies de emisión resultantes hacen que el funcionamiento de una bomba de calor sea muy efectivo.

Pero también en las estaciones cálidas la activación del núcleo de hormigón ofrece atractivas posibilidades para ahorrar energía. En verano puede utilizarse el mismo sistema para refrigerar el hormigón y por lo tanto el edificio: cuando el agua fría de una bomba de calor o un equipo de calor o equipo de frío circula por los registros de tubos, el hormigón crea una superficie fría que absorbe e irradia el calor de las habitaciones, lo que supone la reducción de costes de refrigeración del edificio.

El sistema de transmisión en los TABS consta de mallas de registros optimizadas hidráulicamente y que se pueden montar con gran rapidez, lo que resulta un factor decisivo en la fabricación de sistemas termoactivos de hormigón prefabricados.

Un control inteligente es decisivo

Las grandes superficies de hormigón en las habitaciones permiten incluso con mínimas sobretemperaturas o subtemperauras irradiar una cantidad considerable de energía. Por lo tanto los sistemas TABS de Immosolar pueden aprovechar de manera efectiva las diferencias relativamente pequeñas de temperatura derivadas en verano del descenso natural del calor y en invierno de las fuentes de calor frente a la temperatura ambiente.

Para ello es fundamental el control correcto de los generadores de energía, consumidores y acumuladores. Cuando todos los componentes se encuentran minuciosamente armonizados entre sí, un modo óptimo y rentable de generar energía es la combinación de calor procedente de la energía solar térmica, de la geotérmica, del agua subterránea o del aire exterior. Para que el calor y el calor de escape también lleguen a los lugares apropiados de la vivienda y finalmente al hormigón, el sistema de gestión de energía, ‘Energy Management System’ de Immosolar se encarga de un control óptimo de los TABS. De este modo los TABS siempre se cargan o descargan en el momento correcto, calentando o enfriando.

Con Immosolar el hormigón se convierte en un elemento de construcción activo que sirve tanto como acumulador de masa que como superficie de transmisión para calentar y enfriar. De este modo se crea una temperatura ambiente confortable y a largo plazo resulta beneficioso para el medio ambiente y para el bolsillo.

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En los techos de hormigón se instalan registros de tubos en los cuales circula el agua calentada por la instalación solar térmica. Foto: Immosolar