Posicionamos su web SEO / SEM

Producir vapor con Lanxess

28/04/2014

28 de abril de 2014

foto
Los Arenales.

Lanxess presta su contribución a que los rayos solares puedan ser transformados en energía eléctrica de forma más rentable y ecológica. En la central termosolar de Arenales, situada en las proximidades de la localidad andaluza de Morón de la Frontera, los rayos solares se concentran mediante colectores solares parabólicos en cuyo foco hay un conducto de absorción por el que circulan unas 2200 toneladas del aceite térmico Diphyl. El fluido caliente convierte en vapor el agua de una caldera. A continuación, al igual que ocurre en una central térmica convencional, el vapor pasa por una turbina en la que se genera electricidad. Gracias a un acumulador térmico se puede seguir produciendo electricidad incluso cuando ya no hay sol. En los meses de verano, la producción es constante casi durante las 24 horas del día.

Tras una fase de construcción de dos años, la central termosolar de Arenales empezó a funcionar a finales de 2013. Tiene una potencia de 50 MW y suministra ecológicamente electricidad a unos 50.000 hogares. La obra ha sido ejecutada por OHL Industrial (Grupo OHL), con sede en Madrid.

En centrales termosolares (o centrales CSP, de Concentrating Solar Power) como la de Arenales no se aprovecha el efecto fotoeléctrico ―como en el caso de la energía fotovoltaica―, sino que se recurre a la generación de calor. En este ámbito hay diversas variantes: las centrales solares de torres, los concentradores parabólicos con motor Stirling o las torres solares. Pero la tecnología de uso más frecuente, por su rentabilidad, es el sistema de concentradores solares, que se viene empleando en casi el 90% de todas las centrales termosolares.

En este tipo de centrales, los concentradores reflejan la luz solar en una serie de espejos alineados hacia un colector que recoge la energía y la dirige a un conducto situado en el foco. Los concentradores están montados en hileras paralelas en un campo de colectores. Los espejos provocan tal concentración de la radiación solar que, empleando un portador térmico adecuado como Diphyl, la temperatura del fluido llega a alcanzar aproximadamente los 400 ºC. A continuación, el fluido pasa a una caldera donde calienta agua que se convertirá en vapor para generar electricidad.