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Instaladores y electricistas, figuras clave para el suministro eléctrico de las Pymes

Pablo del Cueto, Distribución Eléctrica y Aplicaciones Industriales Sales Manager en la división Secure Power de Schneider Electric España.

26/10/2020
En un entorno VUCA como el actual, mantener la continuidad del negocio y evolucionarlo abrazando la transformación digital que ya tenemos encima se ha convertido en una cuestión de vida o muerte para las empresas. Esto es especialmente cierto en el caso de las pymes, que constituyen el 99% del tejido productivo español y que han sido doblemente impactadas por la crisis provocada por el COVID-19 – según datos de Cepyme, un 98% de las pymes han visto sus ingresos reducidos durante estos últimos meses.
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Imaginemos que somos propietarios de un pequeño negocio, como una panadería, una tienda o un pequeño local de restauración, llegamos a nuestro local por la mañana y nos encontramos que no tenemos electricidad. No tenemos iluminación, los sistemas de seguridad han perdido conexión. Además, disgustados, descubrimos que elementos críticos como neveras y frigoríficos, llenos de productos perecederos, han estado desconectados quien sabe cuanto tiempo, y no podemos asegurar la calidad para su uso, o incluso que maquinaria y procesos automáticos/programados que deberían haberse iniciado para tener disponible a tiempo, siguiendo el ejemplo, el pan diario, no se han producido por falta de suministro eléctrico. Y peor aún, el punto de venta (POS), la columna vertebral operativa de nuestro negocio está fuera de servicio y, por tanto, ni podemos realizar transacciones, ni procesar datos críticos como el inventario, las reservas, la contabilidad, los programas de fidelización de los clientes, etc. Sin duda será un muy mal día. Tanto para nuestros ingresos y operaciones como para nuestra reputación y futuro.

A menos, claro, que nuestro experto electricista o instalador se haya anticipado y haya preparado nuestro negocio para tal situación instalando unidades de energía de respaldo o de sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI) que proporcionen protección y continuidad de servicio a nuestros sistemas críticos.

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Electricistas e instaladores, paladines del negocio de las pymes

Aunque a menudo los propietarios no se den cuenta, la electricidad es crucial para la operación diaria de los negocios ubicados en edificios pequeños, como pueden ser las pymes. Ya sean restaurantes, tiendas de alimentación, hoteles, empresas del sector de la Alimentación y las Bebidas, tintorerías y lavanderías, farmacias o clínicas veterinarias, por nombrar solo algunos, todos ellos se beneficiarán de la protección de un SAI y electricistas e instaladores tienen un papel clave en este sentido dándoles apoyo e informándoles de las amenazas a la continuidad del negocio que suponen los fallos eléctricos y cómo estas unidades pueden ayudarles a evitarlas, más si cabe en un entorno digitalizado y que necesita estar conectado para operar.

Independientemente de a qué se dedique el negocio, las aplicaciones que pueden requerir protección SAI son innumerables. Para darse cuenta, solo hay que preguntar al propietario de una pyme qué herramientas necesita para mantener su negocio en marcha cada día. En el caso de que el negocio sea una tienda, seguro que mencionan los sistemas POS - básicamente, pequeños ordenadores -, que son críticos para las ventas y para gestionar el inventario o, incluso, la plantilla. Otros aspectos críticos pueden ser los de seguridad, no sólo respecto al beneficio derivado del negocio (robos y fraudes), sino en referencia a las propias personas, pues aunque existen normativas de seguridad y evacuación, no siempre se cumplen adecuadamente.

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Sin olvidar que, ahora, la mayoría de los negocios cuentan con diversas aplicaciones relacionadas con los datos, ya sean sistemas de control de inventario o herramientas de gestión de datos para mejorar la eficiencia o monitorizar el comportamiento de los consumidores. También es probable que tengan equipos de red que ofrezcan conectividad, tanto dentro del edificio como a Internet - quizás a aplicaciones críticas basadas en la nube - o sistemas de monitorización que lo abarcan todo, desde la temperatura del horno y los equipos de refrigeración, hasta los niveles de humedad. Todos ellos son esenciales para que el negocio funcione normalmente y, por tanto, necesitan la protección de un SAI.

¿Y qué pasa con la seguridad y el confort?

Un corte de energía no puede paralizar las operaciones de una pyme; los electricistas e instaladores tienen un papel pedagógico fundamental explicando a sus clientes que asegurar y proteger los componentes más críticos de su negocio con soluciones SAI reduce el riesgo de interrupción de sus operaciones.

Electricistas e instaladores también pueden influir en los sistemas de protección y seguridad de las pymes, importantes para cualquier empresa y, todavía más, cuando la energía falla.

En tiendas o restaurantes, las alarmas antirrobo y las cámaras de seguridad, por ejemplo, deben seguir funcionando durante un apagón para evitar que nadie tenga la tentación de aprovecharse de la situación. De la misma manera, las alarmas contra incendios, los sistemas de extracción de humo o los de iluminación de emergencia necesitan permanecer activos, especialmente en espacios tan concurridos como pueden ser los hoteles, centros comerciales, restaurantes… aunque esta necesidad podría extenderse a cualquier edificio de tipo comercial, y existen normativas de obligado cumplimiento. Y, por supuesto, en un mundo digital como el que vivimos, para que muchos de estos sistemas funcionen correctamente y notifiquen cualquier problema que pueda producirse, es vital asegurar la conectividad en la forma que sea. Al final todos proporcionan una cobertura crítica de seguridad y protección que debe ser garantizada mediante energía de respaldo.

Algo similar ocurre con los sistemas HVAC que proporcionan calefacción, refrigeración o simple renovación de aire a la mayoría de los negocios. Siendo cierto que los problemas de suministro eléctrico en España se han centrado mucho ya en la calidad y no tanto en la disponibilidad, puesto que los grandes cortes de suministro eléctrico de otros tiempos han dado paso a problemas más transitorios como subidas y bajadas de tensión o microcortes, no es menos cierto que los equipos de climatización son sistemas muy sensibles a estos defectos, ya sea afectando a su electrónica o elementos más mecánicos como compresores. Las pymes pueden enfrentarse a simples defectos de alimentación muy puntuales, pero que derivan en paradas completas y continuadas de sus sistemas HVAC con necesidad de actuación para el rearme, y que irremediablemente impactarán en el confort de empleados y clientes. Pero si la falta de climatización puede ser incomoda hasta el punto de no poder abrir un negocio, u obtener malas valoraciones de nuestros clientes, también hay que tener en cuenta que puede conllevar costes significativos innecesarios. Una parada prolongada de un sistema que mantiene controlada y estable 24/7 una temperatura/humedad de un negocio, puede conllevar un sobrecoste importante al volver a arrancar el sistema y llevarlo de nuevo a punto de consigna. Por ello, hay que evitar la falta instantánea de suministro eléctrico con soluciones SAI.

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El paradigma del cambio de la predicción a la prevención

Un aspecto que a la mayoría escapa, y que debe ser el estandarte de los electricistas e instaladores en la fidelización de sus clientes, es el cambio necesario de una actuación preventiva a una aproximación a los problemas de sus clientes más predictiva. Y para ello entra en acción las propuestas de conectividad y analítica de las soluciones planteadas. Un SAI per se será capaz de dar continuidad de servicio a una instalación (dentro de su periodo de vigencia y vida útil optima), mientras que un equipo SAI conectado y monitorizado asegurará esa continuidad de por vida, además de anticipar posibles incidencias y evoluciones que podrían implementarse para mejorar la eficiencia del propio negocio. Ejemplos claros pueden ser: la reclamación a compañía de una mejor calidad de suministro en base a registro de datos, deslastrado de cargas para alargar la continuidad de suministro del SAI en caso de corte prolongado, desconexión programada o forzada de cargas innecesarias por temas de eficiencia y ahorro, detección de consumos anómalos en las cargas y prevenir su mal funcionamiento, anticipación en el mantenimiento preventivo tanto de cargas como del propio SAI en función de datos recogido.

En resumen, las pymes no pueden permitirse el lujo de estar fuera de servicio, ni siquiera durante un corto período de tiempo. Y menos cuando están intentando recuperarse de un confinamiento que ha puesto en duda su supervivencia. El impacto negativo que tendría en sus ingresos, operaciones en general y en la satisfacción del cliente sería difícil de asumir para la mayoría.

No hay duda, la continuidad del negocio es una preocupación real. Un corte de energía no puede paralizar las operaciones de una pyme y, en un escenario como este, los electricistas e instaladores tienen un papel pedagógico fundamental: explicar a sus clientes que asegurar y proteger los componentes más críticos de su negocio con soluciones SAI reduce el riesgo de interrupción de sus operaciones.