Agrupación de Consejos Legumbres de Calidad: Lenteja de la Armuña, Garbanzo de Fuentesaúco y Judías de El Barco de Ávila - Garbanzos

Garbanzo de Fuentesaúco, Indicación Geográfica Protegida: de piel final, se caracterizan por una gran cremosidad

Foto de Garbanzo de Fuentesaúco, Indicación Geográfica Protegida
El Garbanzo de Fuentesaúco es una e las legumbre de más prestigio y reconocimiento a nivel nacional. En gran medida, esto se debe a su indiscutible calidad intrínseca y al hecho de que allá por el año 1569, el Rey Felipe II protegiera al municipio de Fuentesaúco para que no entrasen allí otros garbanzos distintos a los productos en la localidad que fueran plato habitual en la Corte de los Reyes.

Es un garbanzo de tamaño medio grande, color crema y piel semirrugosa. Una vez cocido, presenta una buena integridad del grano, su piel es tan fina que no se percibe en el paladar, su cremosidad es inigualable y persistente.

Todo ello es debido al medio en el que se cultivan. Se trata de suelos francoarenosos, de pH neutro, con niveles bajos de calcio y muy poco salinos.

Todo eso unido a una variedad de semilla autóctona y la gran experiencia en las técnicas de cultivo de los agricultores, heredado generación tras generación, dan como resultado esta maravilla gastronómica.

Tras la cocción, los garbanzos se mantienen íntegros, la piel se manifiesta blanda y suave, el albumen muy mantecoso y uniforme, siendo muy agradable el sabor que proporciona al paladar.

En todos los envases figura en logotipo y la mención “Denominación Específica Garbanzo de Fuentesaúco”, además de la contraetiqueta numerada del Consejo Regulador que es la que entrega ésta a cada envasador, cuando las lentejas han superado los controles exigidos.