En España hay siete legumbres que cuentan con I.G.P., la mayoría de ellas provienen de la especie Phaselous Vulgaris

'I.G.P. Legumbres de España'

Eva Carreño10/11/2011
La marca de calidad I.G.P. (Indicación Geográfica Protegida) ampara a aquellos productos agrícolas que tienen un origen geográfico concreto y delimitado, cuya reputación y calidad están íntimamente ligados con su lugar de origen. España cuenta con algunas de las variedades de legumbres más sorprendentes y valoradas de todo el mundo, albergando siete I.G.P. repartidas por toda la geografía española.
Las legumbres son los frutos de las leguminosas. Criadas dentro de una vaina, se caracterizan por tener una semilla comestible para las personas, ofreciendo una calidad y una cantidad de nutrientes muy importantes para nuestro organismo.

Dependiendo de la forma en la que han sido cultivadas, existen tres tipos de legumbres. En primer lugar las legumbres de secano, que son aquellas que necesitan terrenos poco lluviosos y no necesitan riego, como las lentejas, los garbanzos o los altramuces. En segundo lugar existen las legumbres de tierras húmedas, que son aquellas que necesitan un suelo que pueda retener la humedad, como los guisantes o las habas. Finalmente nos encontramos con las legumbres de regadío, que son aquellas que requieren de un aporte habitual de agua, motivo por el cual se cultivan en huertas, en terrenos de regadío o junto a los ríos, como es el caso de las judías.

Las siete legumbres de España que cuentan con Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.) son las ‘Judías de El Barco de Ávila’, la ‘Faba Asturiana’, la ‘Lenteja de La Armuña’, el ‘Garbanzo de Fuentesaúco’, la ‘Lenteja Pardina de Tierra de Campos’, la ‘Faba de Lourenzá’ y la ‘Alubia de La Bañeza-León’. La mayoría de ellas provienen de la especie Phaselous Vulgaris.

Cada I.G.P. cuenta con su propio Consejo Regulador, encargado de orientar, vigilar y controlar la producción, la elaboración y la calidad de sus productos. El Consejo Regulador también expide certificados de origen y precintos de garantía.

Los graneles confunden al consumidor atribuyendo falsas procedencias, por este motivo los I.G.P. sólo se venden envasados
Desde el Consejo Regulador aseguran que los graneles en el mundo de la legumbre crean confusión para el consumidor atribuyendo falsas procedencias, por este motivo sólo venden envasado. En todos sus envases figura el logotipo y la mención de ‘Denominación Específica’, además de la contraetiqueta del Consejo Regulador.
El Consejo Regulador de la Faba Asturiana consiguió en el año 2007 una cifra récord de contraetiquetas, con 243.017 contraetiquetas expedidas y 98.299 kilos certificados. Esta diferencia se debe a que, a partir de 1999, las empresas envasadoras comenzaron a utilizar envases de menor capacidad para la comercialización de la Faba Asturiana.

La I.G.P. Faba Asturiana ampara las judías secas, separadas de la vaina de la especie Phaselous Vulgaris, L., de la variedad tradicional Granja Asturiana, que estén sanas, enteras, limpias y con un contenido en humedad máximo del 15%. Además, las judías secas amparadas deben pertenecer a las categorías comerciales ‘extra’ y ‘primera’.

Garbanzos, lentejas y alubias

Desde la comarca de La Guareña (Zamora) nos llega la zona de producción del Garbanzo de Fuentesaúco. Con un clima marcado por las bajas precipitaciones, un invierno largo y frío, y un verano corto y caluroso; juntamente con un suelo franco-arenoso y sin apenas salinidad; nos encontramos con las cualidad óptimas para obtener garbanzos de gran calidad.
foto
Elección de las semillas de El Barco de Ávila.
En el siglo XVI los Garbanzos de Fuentesaúco gozaban de protección real y se vendían en la Corte de manera habitual
Los Garbanzos de Fuentesaúco se caracterizan por tener un tamaño medio-grande, por su color cremoso, su pico curvo y pronunciado y por tener una piel de una rugosidad intermedia. Además, una vez cocidos, los garbanzos se mantienen íntegros, la piel queda blanda y suave, y su albumen muy mantecoso y uniforme.
Aproximadamente el 80% de las lentejas que se comercializan en España son estadounidenses, a pesar de que en España hay dos lentejas con I.G.P.

Cultivada en una zona seleccionada de la comarca de Tierra de Campos, que se extiende por las provincias de León, Palencia, Valladolid y Zamora, la I.G.P. Lenteja Pardina de Tierra de Campos comparte tierra con palomares. Esta lenteja siempre se vende con la categoría comercial ‘extra’.

Caracterizada por su diminuto diámetro (entre 3,5 y 3,5mm), su color pardo en distintas tonalidades, sus característicos puntos negros, sun piel fina que no se desprende durante la cocción y su interior suave y cremoso, es una de las lentejas de más fácil y rápida cocción.

Con un diámetro un poco mayor (entre 5 y 7mm), de un color verde claro y de forma de lente, nos encontramos con la lenteja de la I.G.P. Lenteja de La Armuña. Esta lenteja posee una textura fina y uniforme, y destaca por la suavidad de su piel, casi inexistente, y por no deshacerse ni perder su fino hollejo.

El área de producción de la Lenteja de La Armuña está constituida por 38 municipios situados en el noreste de la provincia de Salamanca y pertenecientes, en su totalidad, a la comarca de la Armuña.

Las variedades de alubia más tradicionales de la provincia de León y del norte de Zamora son cuatro, amparadas bajo la I.G.P. Alubia de La Bañeza-León: la alubia canela, de forma arriñonada y alargada y de color canela uniforme; la alubia plancheta con una forma ovalada y de color blanco; la alubia pinta, que tiene una forma redondeada y es de color canela aunque con algunas pintas granates; y la alubia riñón, con forma de riñón oval y de color blanco.
Como en todos los casos, el área de producción de la Faba de Lourenzá coincide con la del acondicionado y el envasado. La I.G.P. Faba de Lourenzá abarca el territorio costero de la provincia de Lugo, conocido por A Mariña luguesa.

Solamente pueden ser I.G.P. Faba de Lourenzá aquellas judías secas, separadas de la vaina, de las variedades locales Faba Galaica y Faba de Marisco, de la especie Phaseolus vulgaris.

Cerca de los ríos Tormes y Aravalle, las judías de la I.G.P. Júdias de El Barco de Ávila también presentan unas características íntimamente relacionadas con el clima de su región. El cultivo se realiza en pequeñas huertas cercanas a los núcleos urbano.

El suelo procede de la degradación de rocas graníticas, la temperatura media es de 11°C y las precipitaciones son escasas. Todos estos factores hacen que las judías de El Barco de Ávila presenten las características organolépticas que las definen.

foto
Lenteja certificada por el Consejo Regulador de la I.G.P. Lenteja Pardina de Tierra de Campos.