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Esta peculiar hortaliza únicamente se cultiva en el municipio de Cuevas Bajas (Málaga)

La ‘zanahoria morá’ de Cuevas Bajas

Ricard Arís25/01/2011

24 de enero de 2011

Poseer un producto que nadie más posee no tiene precio. En Cuevas Bajas son muy afortunados porque son los únicos que cultivan la llamada “zanahoria morá”, un producto exclusivo y que sirve como excusa para celebrar una fiesta anual, que reunió el pasado mes de diciembre a 5.800 personas en su sexta edición.

Hay veces en las que no somos conscientes de lo afortunados que somos. La naturaleza nos ha provisto de casi una infinidad de productos para degustar, para disfrutar en nuestros platos y así, encontramos variedades de manzanas, de peras, de plátanos, de patatas, o incluso, de zanahorias. Y una de estas variedades de zanahorias es la que encontramos en Cuevas Bajas.

Esta población malagueña tiene la suerte de contar con una variedad única de zanahoria, la llamada “zanahoria morá”, famosa por su claro color morado. Esta peculiaridad distingue a este producto del resto de zanahorias, que como todos saben suele tener un color anaranjado y un sabor suave, ideal para ser un complemento o acompañar otros platos.

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Esta curiosa hortaliza tiene un color morado que la distingue de todas las demás.

Pero este no es el caso de la zanahoria morada (o morá, como la llaman en su tierra). Salvador Arrebola es propietario de la frutería de Cuevas Bajas y hace ya muchos años que se dedica al cultivo de este tipo de hortaliza. Conversamos con él para descubrir qué propiedades diferenciadoras ofrece este producto autóctono de su tierra y, a parte de su color morado exterior, nos cuenta que, “cuando la abrimos o la cortamos en rodajas, observamos que por dentro tiene un color anaranjado, como la zanahoria tradicional, pero tiene el corazón de color morado”.

Otra de sus características es su fuerte sabor. En este sentido, Arrebola comentaba que “tiene un sabor más intenso a zanahoria. Si las comparamos, podríamos decir que la tradicional prácticamente no tiene sabor a zanahoria. Si te acostumbras a la morada, la naranja parece algo insípida”. En cuanto a las formas de consumirla, este tipo de zanahoria se toma “cruda con sal, vinagre y aceite, aliñada con una ensalada”. “Si queremos podemos también cocinarla - nos comentó Arrebola – pero el inconveniente es que tiñe de morado el agua que usamos para cocinarla”.

No es morado todo lo que reluce

En cuanto a su comercialización, hay que decir que es algo complicada, ya que por su gran tamaño es una hortaliza que no puede ser recogida con ningún tipo de maquinaria, sino que debe ser recolectada a mano y lavada una a una, lo que lleva una gran cantidad de tiempo y esfuerzo para el rendimiento económico que produce más adelante. A pesar de ello, ya se están haciendo planes para venderla en conserva, con aceitunas. Pero el día de mayor ventas de zanahoria morá es el de la fiesta, que se celebra en diciembre.

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La fiesta de la zanahoria morá se celebra cada mes de diciembre.

Esta fiesta suele reunir entre cinco y siete mil visitantes “incluso de Madrid o Barcelona”, asegura Arrebola. En un recinto instalado por el ayuntamiento, varios stands ofrecen los productos locales a los visitantes, y se ofrecen migas (un tradicional plato castellano) para acompañar el fuerte sabor de este producto autóctono.

Este producto se cultiva en las riberas del Genil, en el entorno de Cuevas Bajas y Cuevas de Belda

Cuevas Bajas, un pueblo en plena renovación

Para aquellos que no lo conozcan, Cuevas Bajas es un municipio situado al norte de la provincia de Málaga con una economía basada en el monocultivo del olivar, escaso desarrollo del sector servicios e industrial. El alto índice de desempleo agrario y la ausencia de alternativas laborales ha abocado al municipio a una situación de despoblamiento progresivo y envejecimiento de población.

De ahí que el ayuntamiento tenga en funcionamiento un proyecto integral de desarrollo endógeno y de interés sociocultural que apuesta seriamente por la valoración del patrimonio histórico-artístico y natural como motor del sector servicios a través del turismo rural. Por el enclave de este pueblo y de la comarca, el futuro pasa por un desarrollo turístico rural, potenciando todos los atractivos de la zona.

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En la fiesta de la zanahoria morá se suele acompañar esta hortaliza con un buen plato de migas. 

El Ayuntamiento de Cuevas Bajas ha establecido un Plan General de Actuación Programado para este municipio con el que se busca un desarrollo sostenido mediante la explotación de sus recursos endógenos. El futuro de este municipio, según fuentes del ayuntamiento, pasa inexorablemente por la explotación de sus atractivos turísticos que fomenten el turismo rural, e indudablemente para ofrecer una oferta turística de calidad es necesario el embellecimiento de Cuevas Bajas.

Dentro del Plan General de Actuación se pretende la realización de un proyecto integral de mejora de varios emplazamientos locales. Entre ellos destacan el entorno de la Iglesia de San Juan Bautista, junto con la proyección turística de la zona recreativa del Rio Genil propicia para la práctica de deportes de riesgo; la ruta de senderismo GR-E7, los diversos senderos de pequeño recorrido establecidos a lo largo de su término municipal, trazados por el Taller de Empleo “Genil II”, concretamente por su Módulo de Turismo Rural.