Marcas, identidad, comunicación, formación: Gestión integral de la comunicación y el conocimiento
Cómo instalar un IDT para asegurar una correcta tensión

Garantizar el apriete en las uniones atornilladas

14 de febrero de 2011

Recientemente, los indicadores directos de tensión (IDT) se han incluido en el Código Técnico de Edificación (CTE) como uno de los métodos propuestos para garantizar la tensión de las uniones atornilladas pretensadas. Además, el IDT se ha incluido en el grupo de normas pertenecientes a la norma europea EN 14399-1 para pernos estructurales para uniones pretensadas, lo cual implica el marcado CE para este tipo de producto. A pesar de que su uso en EE UU es obligatorio para puentes en la mayoría de los estados, hasta finales del año 2009 no ha sido incluido como método de garantía de tensionado independiente del par de apriete aplicado en Europa. En este artículo, la compañía Tornillería Industrial, experta en productos de fijación, explica cómo instalar un IDT para asegurar una correcta tensión.

El uso del IDT y su inclusión en la norma europea da homogeneidad al mercado y solventa el problema del incómodo cálculo del coeficiente de fricción en las uniones, ya que dada su variabilidad durante el apriete hace disminuir el tensionado de la unión y, por tanto, puede provocar roturas por fatiga.

foto

Por seguridad

El indicador directo de tensión es un dispositivo de acero en forma de arandela, con protuberancias en una cara y depresiones en su cara opuesta. Los IDT se utilizan desde hace 35 años como método para garantizar la tensión mínima especificada en tornillos de alta resistencia, principalmente en estructuras metálicas, pero también se han adoptado en la industria petroquímica y de la automoción, y en la actualidad en la eólica.

El método más común de instalar un IDT es colocarlo bajo la cabeza del tornillo, con las protuberancias contra la cabeza de éste. Previamente al apriete existe un espacio entre las protuberancias. A medida que se aplica fuerza de pretensado mediante rotación de la tuerca, las protuberancias se aplanan. Cuando las protuberancias están aplanadas, de tal modo que la altura del espacio entre éstas y la cabeza del tornillo se haya reducido a un espacio residual mínimo especificado (0,40 milímetros), entonces la tensión mínima requerida se habrá obtenido con precisión.