Posicionamos su web SEO / SEM
Hitachi compara las carencias y ventajas de ambos sistemas en una jornada ACI

Caudal variable vs. sistema hidráulico, o cómo elegir el método de climatización más apropiado

Esther Güell30/11/2011

30 de noviembre de 2011

A principios de noviembre la Asociación de Consultors de Instalaciones (ACI) celebró su VII jornada técnica en la sala de Actos del Cetib (Colegio de Ingenieros Técnicos de Barcelona), organizada conjuntamente, en esta ocasión, con Hitachi. En ella, representantes de la empresa desglosaron ante los asistentes las ventajas y desventajas según las aplicaciones de ambos sistemas, detalladamente resumidas en un cuadro comparativo.

Esta jornada retomaba el hilo de la última celebrada sobre ‘Sistema VRV: otros aspectos’, donde se analizó la evolución y perspectivas de este sistema. Emili Pascual, coordinador técnico de ACI, realizó la presentación formal de los ponentes de Hitachi: Miguel Ángel Giménez, director del Departamento de Servicio al Cliente de Hitachi Air Conditioning Products Europe; Carles Moya, director regional de Ventas en Cataluña; y David de la Merced, director del Departamento de Especificación y Soporte técnico, ambos de Hitachi Europe.

foto
Emili Pascual, coordinador técnico de ACI, junto a Carles Moya, director regional de Ventas en Cataluña de Hitachi Europe; Miguel Ángel Giménez, director del Departamento de Servicio al Cliente de Hitachi Air Conditioning Products Europe; y David de la Merced, director del Departamento de Especificación y Soporte técnico de Hitachi Europe.

En su intervención, Carles Moya remarcó que, en el contexto de la dicotomía de los dos sistemas que se analizaban, “la gama de productos ofertados por Hitachi cubre sobradamente ambos aspectos”.

Para Moya, ante la decisión de optar por un sistema VRF o uno hidrónico, hay que tener en cuenta que, al fin y al cabo, “tampoco son tan diferentes pese a las grandes discusiones que existen sobre cuál es mejor o peor”. Desde el punto de vista de Hitachi, pues, Moya insistió en que “es necesario analizar bien qué instalación se debe realizar en el edificio. Ambos sistemas son equivalentes e, incluso, pueden llegar a ser complementarios”.

A continuación, Miguel Ángel Giménez desarrolló un extenso panorama del sistema VRF señalando los puntos esenciales de su morfología y prestaciones, que lo acercan a un sistema hidrónico, subrayando las ventajas y limitaciones del mismo. Para Giménez, el sistema de caudal variable refrigerante “es fácil de instalar, cuyo corazón, el compresor, se ocupa que dicho caudal sea siempre constante”. Para él, este sistema permite obtener un buen control de la temperatura y del consumo “de manera estable y sin fluctuaciones”. En este sentido, apuntó que, como ventaja del refrigerante frente a un sistema hidrónico es que “el refrigerante realiza el salto térmico muy más rápido que el agua, pasando de calor-frío-calor en mucho menos tiempo”.

foto
Los ponentes hicieron un exhaustivo repaso a las ventajas y limitaciones de los sistemas VRF e hidrónico.

David de la Merced, por su parte, basó su intervención en el sistema hidrónico y sus características más esenciales así como las configuraciones que harían de este sistema, por antonomasia, la instalación centralizada para un gran edificio. Para él, el sistema hidrónico quizá no pueden compararse en muchos casos con uno VRF pero “admite mucha más complejidad en cuanto a la instalación”. Así, apuntó que una diferencia respecto a los VRF es “el amplio abanico de unidades terminales posibles trabajando con agua: fancoils, unidades de tratamiento de aire, suelo radiante, inductores, radiadores, etc.”. Para De la Merced, otro punto importante “es la separación hidráulica”, con el caudal de agua igual a la capacidad frigorífica instalada”.

Finalmente, los ponentes resumieron lo expuesto con una serie de conclusiones con especial énfasis en la necesaria adecuación de cada sistema al tipo de instalación que se fuera a proyectar.

ACI realiza periódicamente jornadas técnicas que permiten profundizar sobre temas de interés para los profesionales de las instalaciones, en colaboración con sus ‘socios protectores’.