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Regulación europea sobre el etiquetado de carne

Estudio sobre el etiquetado obligatorio en torno al origen de las carnes de porcino, avícola, ovino y caprino

LEI Agricultural Economics Research Institute, Wageningen UR (Países Bajos)

02/12/2013

Ante la entrada en vigor el próximo 1 de abril de 2015 de la Regulación CE 1169/2009, la propia Comisión Europea encargó un estudio sobre el impacto que tendrá el etiquetado obligatorio en torno al origen de las carnes de porcino, avícola, ovino y caprino. Desde Interempresas, y ante el interés que suscita para nuestros lectores, hemos querido publicar el resumen del informe de más de 80 páginas elaborado por el LEI Agricultural Economics Reseach Institute de los Países Bajos, con el apoyo de otros institutos de investigación agroalimentarias europeos como el Irta, el Institut du Porc (Francia), el Institut Technique de l’Aviculture (Francia), la Universidad de Göttingen (Alemania) y el VetEffecT Consultancy and Recruiting (Países Bajos).

Contexto

La regulación de la Unión Europea 1169/2011 sobre la provisión de información de alimentos a consumidores asegura la indicación obligatoria del país de origen o lugar de procedencia para la carne no procesada de porcino, aves, ovino y caprino a partir del 13 de diciembre de 2014.

Esta regulación requiere que se adopten prácticas de etiquetado que expresen información sobre el país del nacimiento, cría y matanza del animal [Artículo 26 (9) de la Regulación].

La Regulación incluye la posibilidad de diferenciar productos de orígenes diferentes a nivel de la Unión Europea, a nivel de país y también de una región particular.

Este estudio ha sido emprendido para comparar las diferentes opciones de implementación del etiquetado sobre el origen para la carne fresca y congelada (incluyendo la carne picada y cortes) de porcino, aves, ovino y caprino, con el objetivo de facilitar la información de origen apropiada a consumidores, sin causar costes desproporcionados a la cadena de suministro de carne, el comercio, consumidores y la administración.

El impacto de poner en práctica tal etiquetado sobre el origen es evaluado considerando las siguientes áreas:

  • Cadena de suministro alimentario: el impacto económico sobre la cadena de suministro alimentario teniendo en cuenta gastos y viabilidad.
  • Comercio: el impacto sobre el comercio Intra-UE y sobre el comercio con terceros países para cada uno de los tipos de carne desde perspectiva de posible distorsión de los flujos comerciales globales.
  • Comportamiento del consumidor: en cuanto a los diferentes tipos de indicación de origen, así como su nivel de voluntad de pagar por información adicional relacionada con el origen de la carne.
  • Carga administrativa: el impacto de la carga administrativa sobre productores, operadores y los Estados miembros, así como sobre el refuerzo de los controles para asegurar un sistema apropiado de etiquetado sobre el origen.
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Foto: Bjarte Kvinge Tvedt.

Antecedentes regulatorios

El etiquetado obligatorio con la información del país de origen obligatorio se puso en marcha en el año 2000 para la ternera y los productos de ternera después de la crisis de la encefalopatía espongiforme bovina (la EBB). Las regulaciones requieren el etiquetado obligatorio sobre el origen para la ternera fresca, refrigerada y congelada, incluyendo la carne picada. La etiqueta de producto debe declarar el Estado miembro o país tercero de nacimiento, cría, matanza y corte (con algunas simplificaciones).

La evaluación subsiguiente evidenció hizo ver que el origen en el etiquetado tuvo un impacto significativo sobre la recuperación del consumo de ternera después de la crisis de EBB. La regulación del etiquetado en la ternera tuvo un impacto importante en la organización del sector y del mercado de la ternera en la Unión Europea, mejorando la transparencia por la limitación del número de intermediarios entre el ganadero y el consumidor final, así como del número de proveedores de cada operador.

Sin embargo, según el sector europeo de la distribución de la carne, el etiquetado obligatorio sobre el origen de la ternera también ha conducido a una cierta ‘renacionalización’ del comercio de la ternera, en particular en los productos de ternera de venta al público. Además la evaluación evidenció un aumento de la tendencia del sector de la distribución de restringir la gama de los orígenes de la ternera colocada en el mercado. Los minoristas en los Estados miembro autosuficientes tendieron a ofrecer ternera con un origen totalmente o predominantemente doméstico. Esto fue en respuesta a las preferencias del consumidor, pero también externalizó el riesgo de las etiquetas y sus posibles consecuencias en el comercio. Sin embargo la evaluación también notó signos de recuperación en el comercio intracomunitario de ternera a partir de 2002. El etiquetado obligatorio de origen para productos de ternera ha creado expectativas en el consumidor.

El etiquetado de origen obligatorio podría variar de un tipo de carne a otro teniendo en cuenta el principio de proporcionalidad y la carga administrativa para operadores de alimentos y autoridades de ejecución. Esto se aplica a la carne preenvasada y sin procesar de los tipos especificados.

La regulación (CE) 178/2002 (Derecho General de los Alimentos), la Regulación (UE) 931/2011 y la legislación de la Unión Europea más específica asegura la capacidad de identificación de animales productores de alimento y de todas las etapas de su producción, procesado y distribución. Trazabilidad asegurada significa que la información de origen está disponible mediante las disposiciones del sistema de trazabilidad.

Las exigencias específicas de trazabilidad varían entre las diferentes especies de animales productores de carne. Esto quiere decir que la facilidad de acceso a la información de origen varía entre las especies. En situaciones donde los sistemas de dirección de la cadena alimentaria no se encuentran completamente en el mismo lugar, puede ser necesario realizar cambios durante el tratamiento (como la separación de lotes y cambios de etiquetado) para asegurar que la información de origen esté mundialmente y fácilmente disponible en las etiquetas de cada producto en el punto de la venta.

Opciones de etiquetado a considerar

La metodología MCM (mapeo multi-criterio) fue empleada para identificar, describir y seleccionar las mejores opciones para el etiquetado de origen obligatorio.

Las cuatro opciones de etiquetado que fueron consideradas aparecen en la Tabla 1.

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Tabla 1: Opciones de etiquetado que fueron consideradas en el estudio.

Los estudios de caso y otras investigaciones revelaron un dibujo diverso sobre el impacto del etiquetado obligatorio sobre el origen entre los sectores de carne, diferentes países, etapas de la cadena de suministro y depositadores.

Sin embargo, surgieron un número de problemas clave que fueron usados para informar del estudio:

I) Las visiones sobre el etiquetado de origen suelen estar polarizadas hacia un lado u otro.

II) Los consumidores están, en general, a favor del etiquetado sobre el país de origen, poniendo énfasis en el país de cría del animal (crecimiento, pasto, cría, ceba). No es la mayor prioridad a la hora de comprar, pero la ausencia del país de origen puede crear desconfianzas en relación a la carne no procesada, seguramente por el efecto acumulativo de las crisis de las carnes. Los consumidores no han expresado una preferencia por el etiquetado de origen de la UE / no UE sobre la base de que no proporciona información útil. Tampoco han expresado una preferencia por la definición del país de origen como el lugar de la última modificación sustancial, ya que este concepto no se entiende bien. El etiquetado del país de origen (en el sentido de los país/es donde nació el animal, se crio y se sacrificó) es visto como el suministro de información clara y precisa sobre un producto cárnico, que es útil por una variedad de razones. Los consumidores no están dispuestos a pagar por esta información y no siempre se refieren a ella al comprar, pero piensan que debe ser proporcionada rutinariamente y su omisión puede levantar sospechas de que existe algo que ocultar. Sin embargo el aumento de la confianza en la carne con un etiquetado de origen puede beneficiar a la ganadería y la industria cárnica en general. En particular, el etiquetado de origen obligatorio puede ayudar a limitar el daño causado por la crisis de seguridad alimentaria, escándalos alimentarios y otras crisis de mercado.

III) El mayor impacto sobre los negocios de la cadena alimentaria del etiquetado obligatorio sobre el origen se encuentra en el comercio. Los negocios individuales de alimentación están, generalmente, a favor o en contra dependiendo de cómo se vea de afectado su negocio. Los impactos comerciales, tanto positivos como negativos, han sido percibidos en todas las etapas de la cadena de suministros. Los negocios en los que se vende carne diferenciada de alta calidad no procesada están, probablemente, a favor del etiquetado obligatorio frente a aquellos que proporcionan materia no procesada de diferentes orígenes. La experiencia de la trazabilidad y del etiquetado obligatorio de la ternera sugiere que puede haber un impacto significativo en el comercio.

IV) La inmensidad de la cadena de suministros es un factor importante. La información de origen se hace más importante con el aumento del tamaño de la cadena, pero también hace que sea más difícil de obtener. Una reacción al etiquetado de origen obligatorio por parte de las plantas de corte y envasado y de los minoristas puede ser simplificar sus cadenas de suministro. Sin embargo, el etiquetado está lejos de afectar a la tendencia de los negocios en cuanto a su crecimiento y especialización.

V) El impacto del etiquetado obligatorio sobre el origen debe ser separado de la implementación de la legislación de trazabilidad. El suministro de información de origen a lo largo de la cadena alimentaria no pone exigencias adicionales sobre las distintas prácticas de explotación previstas para fines de trazabilidad. Por ejemplo, la separación o la identificación de piezas o lotes de carne de diferente origen es ya un requisito para los propósitos de trazabilidad y no requiere de una separación adicional o información para el etiquetado sobre el origen. La principal diferencia entre la trazabilidad y los requisitos de información del etiquetado sobre el origen está en la accesibilidad de la información: mientras que la información de trazabilidad no se requiere de inmediato, los sistemas de información más sofisticados pueden estar obligados a acceder a la información de origen a lo largo de la cadena alimentaria.

VI) El grado de integración vertical en una cadena de suministro es igual al tamaño del negocio. Las cadenas de suministro integradas a gran escala pueden poner más fácil la trazabilidad y los sistemas de información de origen a lo largo de toda la cadena. Los costes son relativamente mayores en los negocios pequeños, pero los negocios muy pequeños o carnicerías, afrontarán aumentos de costes insignificantes.

El estudio ha identificado numerosos indicadores para evaluar el impacto del etiquetaje de origen obligatorio sobre la cadena de suministro y comercio a través de UE:

Indicadores de la cadena de suministros

  1. Tamaño de la cadena de animales vivos (número de movimientos entre las fases de producción)
  2. Tamaño de la cadena cárnica (número de movimientos entre los negocios de la carne)
  3. Número de movimientos fronterizos
  4. Escala de negocio (pequeño, mediano, grande)
  5. Sistemas de identificación en el lugar
  6. Separación en la cadena de suministros con diferentes orígenes
  7. Cantidad de carne no procesada vendida
  8. Cantidad de carne no procesada y preenvasada vendida
  9. Diferenciación de mercado (productos de alto valor frente a la materia prima)
  10. Etiquetaje voluntario en el lugar
  11. Costes de inspección

Indicadores de mercado

  1. Autosuficiencia en carne
  2. Importaciones/exportaciones de animales vivos
  3. Importaciones/exportaciones de productos cárnicos no procesados
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Foto: Jelmer Rozendal.

Evaluación del impacto de las opciones

Metodología

El análisis sobre el impacto económico de las diferentes opciones del etiquetado sobre el origen en el mercado, consumidores y productores se hizo mediante el uso de Capri, un modelo de equilibrio parcial que sigue el análisis del mercado. La ventaja de este modelo es que cuenta con una representación detallada a nivel de los Estados miembros de los sectores de la carne y la ganadería.

El modelo de equilibrio parcial es, esencialmente, un modelo comercial neto con un foco sobre el impacto comercial neto entre Estados miembro y terceros países.

Alcance del coste del etiquetado obligatorio sobre el origen en los gastos de explotación, gastos por entradas y logística en los costes de seguimiento y localización y preservación de la identidad. Los costes dependen de los requerimientos particulares de etiquetado o de las opciones. Parece que los mayores costes incurren cuando es necesaria una puesta a cero de todo el proceso de producción para poder asegurar la identificación de los productos.

El etiquetado obligatorio sobre el origen en el lado de la demanda refleja el comportamiento de los consumidores en cuanto a su disposiciónde pagar por la información que se considera que representa una ventaja con respecto a una mejor sensibilización de los consumidores.

Numerosos estudios han revelado una ‘paradoja del consumidor’ entre sus actitudes frente al etiquetado sobre el origen. Cuando son preguntados, los consumidores responden, generalmente, que todos los alimentos, y especialmente las carnes, deberían indicar su procedencia en las etiquetas. Sin embargo, la investigación demuestra que las respuestas de los consumidores no siempre van acordes con las decisiones a la hora de comprar, ya que el país de origen de una carne no suele ser un factor principal a la hora de la compra.

Esta compleja respuesta de los consumidores respecto al etiquetaje de origen varía de acuerdo a sus circunstancias, creencias y percepciones. Estos factores están documentados y son indudablemente de carácter económico. Es difícil estimar los beneficios monetarios del etiquetado obligatorio en el consumidor. El etiquetado sobre el origen de la carne podría tener un impacto positivo en la compra inspirando confianza en la autenticidad del producto; podría tener un impacto negativo en relación a los atributos percibidos del producto o sobre el país o zona en cuestión; o podría no tener ningún impacto si el origen de la carne no es una prioridad al hacer la compra.

Resultado del análisis

Para la opción 1 (origen en UE o no UE) el impacto del gasto estimado es aproximadamente cero, haciendo un análisis cuantitativo superfluo. No se esperan impactos específicos para los consumidores, dado que ya son capaces de distinguir los productos cárnicos de la UE de productos de países terceros de manera efectiva. Como tanto los costes como los cambios de voluntad de pagar son cero, esta opción augura tener un impacto cero en productores, consumidores y mercado de la UE. Esto abarca todos los productos de las diferentes especies cárnicas.

- Impacto de coste medio: La Tabla 2 proporciona una descripción de los choques de gasto que han sido aplicados en el análisis de simulación. Los choques han sido presentados como porcentajes de precios al por mayor. Están ponderados para producción por país y asumen que la estructura de empresas de carne (grande, mediana, pequeña) es más o menos igual para cada Estado miembro.

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Tabla 2: Impacto del coste medio por diferencias de etiquetado y tipo de carne.
Tal y como muestra la tabla, la diferencia entre los gastos de impacto asociados a la opción 3 (país de cría) y 4 (país de cría y matanza) es muy pequeña. La razón se encuentra en las pocas implicaciones de coste que representa la etapa de matanza, que es justo la diferencia entre las opciones 3 y 4. Consecuentemente, solo se ha estudiado de nuevo la opción 3, y se ha omitido un análisis separado de la opción 4.

Aun así, la opción 4 es preferida por los consumidores por encima de la opción 3, ya que aporta más información, aunque sigue siendo una evidencia insuficiente a la hora de pagar más entre las diferentes opciones. Como no hay un impacto monetario que se pueda medir, no hay razón para un análisis separado de la opción 4.

- Impacto por tipos de carne: Esta sección presenta los impactos netos en el comercio de las opciones 2 (país de nacimiento, cría y matanza) y opción 3 (país de cría) por el tipo de carne. Tal y como se menciona en el anterior párrafo, la opción 4 no se considera por separado. Los cambios en el mercado neto por país son la suma de los cambios en la producción y en el consumo propio. El análisis se centra en los principales países productores, que comprenden al menos el 80% de la producción de la UE.

  • Sector porcino: Los impactos netos en el mercado del sector porcino en los Estados miembro se muestran en la tabla 3. Los impactos sobre la posición neta de comercio de los Estados miembro son en la mayoría de los casos relativamente limitadas. En general, las exportaciones aumentan del nivel de referencia: bajo opción 2 en el 2 % y bajo opción 3 en el 1 %.

Para la UE significa un incremento del total de sus exportaciones. Los consumidores se enfrentan a un aumento de precio superior a la caída de precio a la que se enfrentan los productores. La respuesta de la demanda y suministros a estos cambios de precio es diferente, cayendo la demanda de los consumidores más que los suministros de los principales productores de la UE.

El mercado porcino de Polonia mejora con una disminución de las importaciones netas del 9%. A pesar de ser un gran productor, Polonia sigue siendo un importador neto. La disminución de sus importaciones significa que el sector local de porcino refuerza su figura en el mercado nacional. Este patrón también se da en otros Estados miembro con características similares. 

Como se indicó anteriormente, los precios de producción y de consumo se ven afectados de manera diferente. Las variaciones medias en el precio de producción y al consumo de la carne de cerdo en la UE-27 son de -0,4% y +0,9%, respectivamente, para la opción 2. Esto implica que la carga media sobre los productores primarios es de aproximadamente 0,6 céntimos de euro por kilo (0,4% de € 1,50), para los consumidores de 5,4 céntimos de euro por kilo (0,9% de € 6,00). En la opción 3, las variaciones medias en los precios de productores  y al consumo en la UE-27 son algo más bajos: -0,2% y +0,5% respectivamente.

Se puede calcular que de media el 12% de los costes adicionales para el etiquetado se repercuten a los productores, mientras que alrededor del 88% de los costes adicionales se repercuten al consumidor. Esto puede ser diferente para cada Estado miembro. En Francia, España, Portugal, Irlanda y el Reino Unido, más del 20% de los costes adicionales se repercuten al productor.

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Tabla 3: Impacto de las diferentes opciones de etiquetado en el mercado del porcino en la UE.
  • Sector avícola: Los impactos en el mercado de la carne de ave son, en general, menores que en el sector porcino. El incremento de costes es mucho menor. Algunos países muestran tasas de variación significativas en el comercio neto avícola (el mercado neto de Alemania mejora y el italiano empeora), pero esto es debido a que sus posiciones comerciales netas son pequeñas en términos absolutos o de volumen: un pequeño cambio de volumen se ve grande en términos porcentuales.

Para la opción 2 a nivel de la UE-27, las exportaciones netas aumentan un 0,8%. Esto resulta de nuevo a causa de una disminución de la demanda interna (como respuesta de los consumidores a los precios más altos de la carne de ave), y un descenso menos pronunciado en la producción nacional. Como resultado de ello, los excedentes exportables aumentan, incrementándose las exportaciones netas de la UE al resto del mundo.

Los impactos encontrados para la opción 3 son, en términos generales, modestos y más pequeños que para la opción 2. Las exportaciones netas aumentan un 0,6%.

Las variaciones medias en los precios para los productores avícolas y consumidores en la UE-27 para la opción 2 están entre el -0,1% y +0,4%, respectivamente. Asumiendo que los precios de productores y consumidores son de € 1,75/kg y € 5.40/kg respectivamente, esto implica que los productores reciben 0,2 céntimos de euro menos por kg (0,1% de € 1,75), mientras que los consumidores pagan un adicional de 2,2 céntimos de euro por kilo (0,4% de € 5,40). Para la opción 3, las variaciones medias de los precios para el productor y consumidores en la UE-27 son de nuevo un poco más bajas, es decir, -0,1% y +0,30% respectivamente. Los cambios de precios en los Países Bajos son relativamente grandes y se explican por el fuerte shock del coste relativo.

Se puede calcular que de media en la UE-27 alrededor del 8% de los costes adicionales para el etiquetado avícola se repercuten al productor, mientras que alrededor del 92% de los costes adicionales se repercuten al consumidor.

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Tabla 4: Impacto de las diferentes opciones de etiquetado en el mercado avícola en la UE.

  • Sector ovino y caprino: En lo que se refiere al sector ovino y caprino, la repercusión en el comercio es muy pequeña en relación con los impactos observados con la carne de cerdo y de ave. En el sector ovino y caprino existen sistemas de trazabilidad bien desarrollados, al tiempo que el comercio de animales vivos (incluidos los corderos) entre los Estados miembros es limitado (Francia es una excepción). Las variaciones en el comercio neto son, en general, marginales. Grecia muestra el mayor cambio con una reducción del 2,5% en las importaciones netas en la opción 2. Para la opción 3, los cambios están muy por debajo del 1%.

La UE-27 es un importador neto de carne de ovino y caprino. En la UE, las importaciones netas disminuyen marginalmente en un 0,4% con la opción 2 y en un 0,2% con la opción 3. Se podría esperar que el incremento en los costes de etiquetado empeorará la situación competitiva de la carne de la UE comparada con la extra-comunitaria, mientras que las importaciones en la UE aumentarían. Sin embargo, los consumidores podrían reducir el consumo debido al incremento de los precios, y esto tendría un impacto negativo en la demanda global. La carne producida dentro de la UE será sustituida, en algunas ocasiones, por carne de fuera de la UE.

Para la opción 2, las variaciones medias para los productores de ovino y caprino y consumidores de la UE-27 están entre el -0,1% y +0,5% respectivamente.

En la opción 3, las variaciones medias en los precios para productores y consumidores en la UE-27 son del 0,0% y +0,3%, respectivamente. De los Estados miembros seleccionados el cambio en los precios de consumo de ovino y caprino es relativamente grande en Francia. Esto se explica por el choque de grandes costes en relación adjunta a este país (relacionado con el sacrificio de los animales desde el extranjero).

Se puede calcular que, de media, en la UE-27 alrededor del 9% de los costes adicionales se repercuten al productor, mientras que alrededor del 91% se repercuten al consumidor. Sin embargo, este dato depende de la estructura del mercado y de la incidencia en los productores y consumidores. Cabe destacar que en el Reino Unido alrededor del 80% de los costes adicionales se repercuten al productor.

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Tabla 5: Impacto de las diferentes opciones de etiquetado en el mercado de ovino y caprino en la UE.

- Carga administrativa para las autoridades competentes: Aunque se podría esperar que las autoridades competentes incurrieran en costes adicionales en lo que respecta específicamente a la realización de controles de etiquetado de origen, en la práctica, el coste incremental es considerado casi cero, dado que los sistemas de trazabilidad y bases de datos están adaptados a las nuevas exigencias. El control del etiquetado de origen es parte de un sistema de control más amplio y el tiempo dedicado a este aspecto específico no puede ser separado del sistema general de controles oficiales.

De hecho, uno de los objetivos del Reglamento (CE) 1169/2011es una reducción de la carga administrativa, tanto para las empresas alimentarias, como para las autoridades de control. Aunque no se han aislado los efectos precisos de etiquetado sobre el origen, parece que serán mínimos.

Conclusiones

La primera opción de etiquetado (origen UE o no UE) apenas tendrá coste adicional para las empresas de la cadena cárnica. Además, los costes administrativos adicionales para las empresas de alimentos y los gobiernos nacionales serán insignificantes. El valor añadido de esta información en el etiquetado de la carne fresca y congelada para los consumidores también es muy bajo. Esta opción de etiquetado no tendrá ningún impacto en el interior de la UE y el comercio internacional de la carne de porcino, avícola, de ovino y caprino, tanto fresca como congelada.

La segunda opción de etiquetado (país de nacimiento, cría y la matanza) aumentará los costes de producción en las cadenas de la carne. Se espera que el mayor aumento de costes sea para el sector porcino (2,3% del precio al por mayor), seguido por el avícola (1,3%) y el ovino (0,64%).

Para las empresas individuales, el aumento de los costes esperado puede ser mucho más alto (por encima del 10%), en función de factores como el tamaño de la empresa, los métodos de abastecimiento, la trazabilidad y los sistemas de gestión de la cadena alimentaria, los sistemas de etiquetado voluntario existentes, y el nivel de integración de la cadena alimentaria.

La opción 2 también incrementa los costes administrativos para las empresas. Teóricamente, los costes administrativos también aumentan para los gobiernos nacionales, pero en la práctica el aumento es poco probable que sea significativo. El aumento de los costes depende en gran medida del nivel de los controles oficiales. Los datos financieros fueron proporcionados por pequeñas empresas por lo que no es posible dar detalles sobre el nivel de aumento de costes. La economía de escala se traducirá inevitablemente en un menor coste para las plantas más grandes (por ejemplo, para el software o los costes de inspección).

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Foto: André Montejorge.
Es probable que el mayor incremento de los costes se haya incurrido en la etapa poscosecha de la cadena de suministro, principalmente en las etapas de corte y envase. Sin embargo la mayoría de los incrementos, o bien se repercutirán de nuevo en el productor, o se trasladarán al consumidor. A medida que el etiquetado sea obligatorio, aproximadamente el 90% de los costes se transmitirá al consumidor mientras que un 10% se pasará de nuevo a los productores. Esto se aplica en todos los casos, aunque se trata de promedios a nivel de la UE y habrá variaciones significativas entre los tipos de carne, los países y las diferentes cadenas de suministro.

Sin embargo no se prevé ningún cambio significativo y duradero en los costes administrativos para las autoridades competentes como resultado del etiquetado obligatorio sobre el origen. Esto es aplicable a todas las opciones.

La opción 2 es la preferida por los consumidores, ya que ofrece la máxima transparencia. Sin embargo, la disposición a pagar por la información adicional de origen es baja. El análisis indica que el carácter obligatorio del etiquetado sobre el origen significa que la mayor parte de los costes adicionales pasarán a los consumidores con una proporción menor de ser devueltos a los productores.

La opción 2 dará lugar a menores cambios en el interior de la UE y en el comercio internacional. Esto vale sobre todo para el comercio con terceros países y para el comercio intracomunitario.

Para la opción 3 de etiquetado (país de cría), el sector porcino es el más afectado (1,5% de aumento de costes), seguido del avícola (0,92%) y del ovino-caprino (0,28%). Una vez más, el aumento de coste puede ser mucho más alto para las empresas individuales en función de las circunstancias específicas. Sin embargo, en general, los costes adicionales son menores que para la opción 2 porque no se requiere información sobre el país de nacimiento.

La opción 3 también aumentará los costes administrativos para las empresas y, en teoría para las autoridades nacionales, aunque esto es poco significativo por las razones explicadas anteriormente. Sin embargo, los aumentos de los costes serán menores que para la opción 2.

La opción 3 proporciona menos información que la opción 2, pero el estudio sobre los consumidores indica que la información sobre el país de cría es la más importante de las tres etapas de la vida. El impacto de la opción 3 dentro de la UE y el comercio con terceros países será pequeño y menor que en la opción 2.

Los resultados y conclusiones de la opción 4 (etiquetado obligatorio de origen, país de la cría y el país de matanza), se parecen mucho a los de la opción 3. Esto se debe a que hay pocas repercusiones en los costes de los mataderos del etiquetado obligatorio sobre el origen. Esto también es válido para los gastos administrativos. No hay efectos comerciales que difieran entre la opción 3 y la opción 4.

La preferencia de los participantes de la cadena por las diferentes opciones va en correlación con el aumento de coste esperado. Las empresas capaces de etiquetar el país de origen en todas las etapas que ya tienen un etiquetado voluntario están a favor de la opción 2. Por otro lado, las empresas que importan los animales y / o carne de diferentes países están a favor de la opción 1. Sobre todo en países pequeños como Dinamarca, Bélgica y los Países Bajos, el comercio transfronterizo de animales y carne es relativamente importante y el impacto de etiquetado obligatorio de país de origen se notará más.

Recomendaciones

- Recomendación 1: Áreas de procedencias

El etiquetado obligatorio sobre el origen tendrá mayor impacto en las empresas alimentarias de los países pequeños y los situados cerca de las fronteras entre los Estados miembros, cuando la cadena de suministro implica repetidos pasos fronterizos. Esto también se aplica a las empresas alimentarias que participan en las cadenas cárnicas de la UE relacionadas con las transacciones transfronterizas. Estos acuerdos transfronterizos son elaboradas por razones logísticas y comerciales con poco significado para los consumidores en cuanto a la calidad del producto de carne al por menor.

Las empresas que participan en este tipo de cadenas de suministro de carne experimentarán aumentos de costes relativamente mayores bajo las opciones 2, 3 ó 4 (etiquetado de origen obligatorio en los Estados miembros de una o varias etapas de la vida de los animales), debido a la necesidad de registrar en la etiqueta todos los diferentes países de origen.

Los costes adicionales de etiquetado de origen se reducirían significativamente si estas empresas tienen la opción de declarar que los animales nacieron, fueron criados y sacrificados en un área designada de procedencia que cubra dos o más países vecinos o partes de países.

Se recomienda considerar la posibilidad de designar un número limitado de ámbitos supranacionales de procedencia en áreas específicas dentro de la UE, donde la cadena de suministro de carne implica repetidas transacciones transfronterizas y abastecimiento heterogéneo. El objetivo sería simplificar el etiquetado y minimizar los costes adicionales mediante la designación de un área de procedencia en lugar de dos o tres países de origen. No habría perjuicio apreciable para el consumidor e incluso puede haber un beneficio en la claridad, indicando una única zona de origen.

Parece posible que la designación de las zonas de procedencia podría incluirse como una excepción en virtud del país de origen de las opciones (2, 3 y 4), aunque tendrían que elaborarse los detalles precisos.

- Recomendación 2: Etiquetado coherente para toda la carne sin procesar (porcino, avícola, ovino/caprino y vacuno)

Uno de los objetivos del Reglamento (CE) 1169/2011 es la mejora de la claridad en el etiquetado de los alimentos. Las consultas con los interesados en virtud de este estudio han confirmado que los consumidores a menudo se confunden por la variedad de diferentes indicaciones en las etiquetas de los alimentos en general. Por ello se recomienda, con el fin de mejorar la claridad, que las mismas opciones de etiquetado se apliquen sistemáticamente a toda la carne sin procesar: porcino, avícola, ovino/caprino y vacuno.

- Recomendación 3: Las opciones 2 y 4 son las preferidas

El estudio ha descubierto que la opción 2 (etiquetado obligatorio de país de origen, lugar de nacimiento, cría y matanza) y la opción 4 (etiquetado obligatorio de país de origen, lugar de cría y matanza), ofrecen la información más valorada por los consumidores a un coste adicional limitado a la cadena de suministro de carne y con un impacto modesto sobre las importaciones intra-UE y el comercio con terceros países. La opción 2 proporciona la información de procedencia original, y tiene la ventaja adicional de que se corresponde estrechamente con la legislación vigente de etiquetado sobre el origen en vacuno.

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