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En los últimos años se han encontrado varios métodos de limpieza de piscina que requieren productos menos agresivos que el cloro

La piscina y el spa: la desinfección sin cloro

Redacción Interempresas15/09/2010

15 de septiembre de 2010

Parece que ya han pasado los tiempos en los que la única forma de sanear el agua de nuestras piscinas era con productos como el cloro o algunos algicidas. Los nuevos tiempos llevan a nuevas tecnologías, más saludables, menos perjudiciales y más respetuosas con el Medio Ambiente. Entre ellas, el ozono es una de las más utilizadas y la empresa GMB Ozone dispone de la tecnología necesaria para su instalación, como vemos en el siguiente artículo.

Las aplicaciones del ozono destinadas a las aguas de piscinas y balnearios cobran una gran importancia puesto que estaremos utilizando la ozonización de una manera directa sobre el agua sin acudir a ningún tipo de desinfectante artificial que sea propenso a establecer subproductos en el agua. Los equipos necesarios se pueden instalar de manera directa en cualquier tipo de piscina sin grandes modificaciones y de una forma rápida y sencilla. Esta aplicación, como cualquier otra, requerirá de un estudio previo puesto que deberemos aplicar un determinado gramaje de ozono en función del número de m3 de agua que contenga la piscina o baño, además del caudal invertido en el recinto.

Tras los estudios previos y después de un breve periodo de tiempo de acondicionamiento aplicaremos la ozonización al agua de las piscinas consiguiendo con ello su desinfección sin tener que acudir al cloro u otros agentes químicos que pueden atribuir características no deseadas al suministro acuoso como pueden ser olores o sabores extraños.

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Los SPA ya utilizan este método de purificación del agua en sus sistemas de relajación que requieran agua. Autor:Luz Maria Espinoza.

La aplicación de ozono al suministro de aguas permite la eliminación de agentes extraños propensos a la infección de aguas, purificándolas y haciéndolas totalmente asumibles por los seres vivos. Consecuentemente, pueden ser destinadas al baño de personas sin tener que acudir a componentes químicos que puedan alterar la pureza del suministro de agua. El procedimiento se realiza por medio de equipos venturi para producir una efectiva mezcla de agua y ozono. Este tipo de equipos propicia una corriente de agua por su interior, generando a su paso una succión de ozono generado.

Además de esta técnica, también se puede realizar por medio de burbujeo en depósitos de agua estancos, una vez producida la mezcla, el agua ya presenta los valores deseados de desinfección. Los beneficios pueden expandirse a aquellos objetos que entren en contacto con el agua ozonizada. La técnica de burbujeo se realiza por medio de eyectores de vacío los cuales son de una aplicación similar a los venturi pero aplicándose a una corriente de aire generado por un compresor, absorbiendo el ozono y produciendo las mencionadas burbujas, ya ozonizadas. Sea a través de un método o de otro, el agua resultante del tratamiento presentará una clara desinfección.

El tratamiento ozonizante es aplicable a piscinas, jacuzzis, baños frutales, sauna, baños turcos, ducha escocesa o cualquier otro medio concretado en tratamientos de SPA

La desinfección por cloro presenta una alta rapidez, pero no obstante la desinfección realizada mediante la ozonización desprende una rapidez de desinfección hasta 3.000 veces mayor que la del cloro, por lo que las diferencias y ventajas son notablemente superiores. Estas ventajas son extensibles evidentemente a la limpieza de estancias o materiales que precisen de esta desinfección, siempre teniendo presente la vida útil del gas ozono que es de unos 25 minutos, tras los cuales se descompone y pasa a su estado inicial, sin producir olores, colores o sabores residuales.

Ozono en las piscinas

Hasta la fecha, la desinfección y mantenimiento de piscinas estaba encaminada hacia la aplicación de cloros y reguladores del Ph. Actualmente, esta técnica ha quedado obsoleta debido a la entrada en funcionamiento de la ozonización, aunque se pueden compaginar con las anteriores en ciclos distintos, o realizar actuaciones solo con ella. Las aplicaciones del ozono en las aguas de las piscinas no requieren de grandes modificaciones y son aplicables a cualquier piscina ya instalada, ya que solo deberemos incluir un equipo de ozonización junto al equipo de recirculado y purificado del agua.

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El tratamiento del agua mediante ozono es más rápido que el sistema tradicional de limpieza por cloro. Autor: Melody T.

Para conseguir la ozonización de las aguas de las piscinas, posicionaríamos un generador de ozono justo a la salida de la depuradora de agua, junto con un venturi o eyector de vacío. De esa forma, se produciría la mezcla con ozono, reconduciendo posteriormente el chorro de agua a la piscina por medio de los conductos ya instalados esparciendo el agua ozonizada por todo el recinto.

La purificación sería total, puesto que contaríamos con uno de los oxidantes más potentes que existen y consecuentemente uno de los mayores desinfectantes, devolviendo a la piscina un agua totalmente liberada de cualquier agente contaminante. Tampoco sufriríamos los habituales efectos secundarios, como pueden ser enrojecimiento de ojos, irritaciones, herpes, etc., ya que que no solo conseguimos desinfectar el agua, sino liberarla de cualquier sustancia microbiana que pudiera acarrear infecciones o alteraciones perjudiciales para la salud.

Ozono en spa

Todas las aplicaciones y beneficios descritos anteriormente son también aplicables a cualquier tratamiento con agua, por lo que se pueden utilizar, por ejemplo, en las terapias de spa. Junto a los beneficios relajantes y remitentes del estrés, podemos añadir todos aquellos que se desprenden del ozono y que permitirán reportar unos servicios más amplios y seguros por parte de estos centros de agua terapia. El tratamiento ozonizante es aplicable por medio de piscinas cubiertas, hot tub, jacuzzis, parafangos, chorros, baños frutales, sauna, baños turcos, ducha escocesa, etc., o cualquier otro medio concretado en tratamientos de spa.

Un estudio aconseja reducir la cantidad de desinfectantes en las piscinas cubiertas

Los subproductos del cloro empleado para desinfectar las piscinas podrían afectar, de forma negativa, a la salud. Así se extrae de un estudio internacional, publicado en la revista Environmental Health Perspectives, coordinado por el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental y el Instituto de Investigación Hospital del Mar y que cuenta con la participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Básicamente, la investigación recomienda disminuir la aplicación de desinfectantes en las piscinas cubiertas y seguir, de forma rigurosa, las normas de higiene. En primer lugar, el trabajo analiza la presencia de subproductos de la desinfección (DBPs) en el agua de dos piscinas cubiertas, una tratada con cloro y otra con bromo. Estos DBPs aparecen a raíz de las reacciones químicas entre los desinfectantes y la materia orgánica presente en las piscinas, la mayoría de las veces introducida por los mismos nadadores a través del sudor, la piel y la orina.

Diversos estudios epidemiológicos previos constataban una relación entre la exposición a estos productos y un pequeño aumento en el cáncer de vejiga. Los investigadores habían estudiado los efectos respiratorios y los cambios a corto plazo que se produjeron en los biomarcadores de genotoxicidad de 49 individuos tras nadar durante 40 minutos en una piscina cubierta tratada con cloro. Además de aplicar menos desinfectante, el estudio aconseja medidas sencillas como ducharse antes de nadar, usar gorro, evitar orinar en las piscinas y llevar a cabo un mantenimiento adecuado de las mismas. De esta forma, se elimina el número de reacciones químicas que originan los DBPs. Tras 40 minutos de ejercicio, el análisis del aire exhalado por los nadadores demostró un aumento de micronúcleos en sangre, un biomarcador que indica daños en el ADN considerado indicador de riesgo cancerígeno; además de un incremento de la mutagenicidad urinaria, relacionada con la exposición a agentes genotóxicos.

Los investigadores también han analizado el número de subproductos de desinfección presentes tanto en el aire como en el agua de dos piscinas tratadas con cloro y bromo. En este caso, los científicos llegaron a identificar más de 100, algunos nunca descritos anteriormente ni en piscinas ni en agua potable, tratada también con cloro. Los ensayos in vitro demuestran que el agua de ambas piscinas es mutagénica a un nivel similar al del agua potable, aunque más citotóxica que esta, ya que puede acabar con las células a más baja concentración.
Teniendo en cuenta que las exposiciones estudiadas son de corta duración y que se trata de un muestra pequeña de sujetos, los expertos aseguran que se necesitan más investigaciones sobre los efectos genotóxicos y respiratorios que producen estos compuestos, así como sobre el agua de las piscinas en diversas condiciones de mantenimiento y uso.


Los científicos seguirán investigando para llegar a conclusiones más precisas sobre los efectos genotóxicos y respiratorios de los subproductos del cloro en las piscinas. Foto: Damian Curcio.

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