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Una tesis aborda cómo asimilan algunas especies vegetales los fertilizantes nitrogenados

01/02/2010

1 de febrero de 2010

Una tesis doctoral, a cargo de Idoia Ariz Arnedo, ingeniera agrónoma y doctora por la Universidad Pública de Navarra con mención de doctora europea, analiza la influencia que la intensidad luminosa provoca en algunas plantas, así como las consecuencias de su alimentación mediante fertilizantes nitrogenados con nitrato y amonio. “Este trabajo ha consistido en profundizar en conocer de qué manera absorben las plantas el nitrógeno suministrado: cómo disponen del carbono en función de la intensidad de la luz y cómo todo esto influye a la hora de asimilar el amonio que, para la mayoría de ellas, resulta tóxico en concentraciones elevadas”, argumenta la investigadora. “El amonio y el nitrato son dos fuentes de nitrógeno para las plantas —explica Idoia Ariz— y mientras que el nitrato suele ser la forma preferida de nitrógeno de las plantas, el amonio resulta tóxico para la mayoría de ellas. No obstante, los síntomas que produce el amonio varían en las diferentes especies vegetales y se ha sugerido que la mayor o menor tolerancia depende de la disponibilidad de carbono, entre otros factores”.

Precisamente, la investigación se centra en ese aspecto: “En profundizar en el papel que juega la disponibilidad de carbono, suministrada por distintas intensidades de luz cuando la planta asimila el nitrógeno en forma amoniacal”. Las especies utilizadas en su trabajo fueron guisante y Arabidpsis thaliana. Los resultados arrojan conclusiones como que las altas concentraciones de amonio y baja intensidad luminosa generan una fuerte limitación de carbono en el guisante y, finalmente, un menor crecimiento de los cultivos. Asimismo, la mayor disponibilidad de carbono y energía, obtenida a través de la alta intensidad luminosa, consigue revertir en gran parte el efecto tóxico del amonio y permite un mayor crecimiento y desarrollo de las plantas de guisante”. Por su parte, la Arabidpsis thaliana presenta un comportamiento distinto al guisante en su respuesta a la mayor disponibilidad de carbono. “Es posible que esta especie asimile el amonio en las hojas, mientras que en el guisante se lleva a cabo principalmente en la raíz. Así, la diferente localización de la asimilación del amonio podría estar condicionando el grado de sensibilidad-tolerancia de ambas especies a la nutrición amoniacal”. La tesis de Ariz Arnedo con el título de 'Alta irradiancia y nutrición amoniacal en plantas: efecto en el balance carbono/nitrógeno y en la tolerancia al amonio', ha logrado la calificación sobresaliente cum laude y mención de doctora europea.

Uno de los grandes problemas medioambientales es la contaminación procedente de la actividad agrícola, debido al aumento de concentración de nitratos en las aguas superficiales y subterráneas. Actualmente, para obtener una producción agraria sostenible, existen abonos estabilizados que reducen la probabilidad de que el nitrógeno se volatilice a la atmósfera en forma de gas o que se transfiera a acuíferos y aguas subterráneas. Sin embargo, el empleo de estos abonos contribuye a un incremento de la proporción de amonio en el suelo. En Navarra ya se han declarado tres zonas, en el acuífero aluvial del Ebro y afluentes, vulnerables a la contaminación de aguas por nitratos de fuentes agrarias. Según la Orden Foral 128/2009, 20 de marzo, las tres zonas afectadas o en riesgo son los acuíferos aluviales del Ebro en Mendavia; del Cidacos, entre Tafalla y Murillo el Cuende; y del Ebro, entre Tudela y Alagón.