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"El ecodiseño debe entenderse como una práctica natural y rutinaria que puede representar una importante fuente de ingresos"

Entrevista a Rubén Irusta Mata, Director de la División de Medio Ambiente de la Fundación Cartif

Nerea Gorriti10/12/2008
Rubén Irusta Mata, Director de la División de Medio Ambiente de la Fundación Cartif, participó en la jornada 'Ecoinnovación: repensar la estrategia para diferenciarse' organizada por ACC10 (Cidem-Copca), la Cámara de Comercio de Barcelona y la Fundación Catalana para la Investigación y la Innovación el pasado mes de noviembre. En Interempresas hemos querido conocer más en detalle qué es la ecoinnovación, la experiencia del Centro Tecnológico Cartif y otros aspectos relativos al ciclo de vida de producto. Irusta es además Profesor Titular del Departamento de Ingeniería Química y Tecnología del Medio Ambiente de la Universidad de Valladolid.
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Presentación del centro tecnológico Cartif

Cartif es un centro tecnológico horizontal adscrito a la Red de Centros Tecnológicos de Castilla y León que abarca un amplio espectro de disciplinas científicas. Esta característica, que nos diferencia de otros centros tecnológicos de carácter más vertical o especializado, nos permite dar soluciones integrales a las empresas.

Por eso, nuestra misión es llegar a ser un referente internacional en la investigación aplicada, el desarrollo tecnológico y la innovación de procesos, productos y sistemas, caracterizado por ofrecer soluciones integrales multidisciplinares y por la capacidad de anticipación a las necesidades del la sociedad, el mundo empresarial y la universidad.

Actualmente, el centro dispone de unas instalaciones de 8.500 metros cuadrados, una plantilla de 180 investigadores, unos ingresos anuales que superan los 12 millones de euros y una cartera de clientes compuesta por 120 empresas e instituciones.

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La Fundación Cartif cuenta con 8 divisiones que aglutinan diferentes áreas de conocimiento y campos de investigación: medio ambiente, robótica y visión artificial, energía, ingeniería mecánica, automatización y control de procesos, químico-alimentaria, ingeniería biomédica y tecnologías de la información y las comunicaciones.

¿Por qué en la actualidad es tan importante el concepto de ciclo de vida de los productos?

El concepto de ciclo de vida aparece por primera vez a finales de los años 60 en EE UU donde la compañía Coca Cola llevó a cabo un estudio encargado al Midwest Research Institute (MRI) para analizar el impacto ambiental de diferentes envases; la metodología aplicada se denominó “Resources and Environmental Profile Analysis (Repa)”.

Sin embargo, no es hasta 1990 cuando se acuña el término ‘Life Cycle Assessment’ (LCA), en español Análisis del Ciclo de Vida (ACV), por la Sociedad de Toxicología Ambiental y Química (Setac); y hasta finales de los 90 que la organización de normalización internacional ISO edita las normas de la familia 14040 que establecen una metodología armonizada de los análisis del ciclo de vida.

El concepto de ‘ciclo de vida’, ‘de la cuna a la tumba’ o ‘cradle to grave’ surge como consecuencia de una evolución lógica por intentar ofrecer una visión integral de la problemática ambiental derivada de un creciente comportamiento consumista y de la introducción en el mercado de bienes y servicios cada vez más complejos y con mayor impacto ambiental.

No obstante, la práctica habitual para dar solución a los diversos problemas ambientales en los últimos años ha pasado de un enfoque orientado a los procesos productivos (hasta mediados de los 90) a otro dirigido al propio producto o servicio.

Se ha podido comprobar que en muchos casos los impactos ambientales asociados a la etapa de fabricación de los productos no son los más relevantes; así por ejemplo en la UE aparece en el año 1992 la Directiva 92/75/CEE relativa a la indicación del consumo de energía y de otros recursos de los aparatos domésticos (se hace hincapié en la etapa de uso). Posteriormente, en 1994 la Unión Europea insta a los Estados Miembros mediante la Directiva 94/62/CE a establecer las medidas nacionales sobre la gestión de los envases y de los residuos de envases para garantizar un alto nivel de protección del medio ambiente, así como el funcionamiento del mercado interior (se enfatiza en la etapa de disposición final). A partir de este momento han ido apareciendo diferentes Directivas que inciden en la etapa de fin de vida de productos con un elevado potencial de impacto ambiental (Directiva 2000/53/CE relativa a los vehículos al final de su vida útil, Directiva 2002/96/CE sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, Directiva 2006/21/CE sobre la gestión de los residuos de industrias extractivas, ...).

¿Qué ha promovido esta evolución? Sin duda lo que a nivel Comunitario se conoce como IPP (Integrated Product Policy) o Libro verde de la Política de Productos Integrada presentada por la Comisión en el año 2001 (COM (2001) 68 final; http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=COM:2001:0068:FIN:ES:PDF).

"A mi juicio, en estos momentos el concepto ‘de la cuna a la tumba’ debe verse superado por una visión más integral que me gusta denominar ‘de la concepción a la reencarnación’"

Así pues, se ha pasado de políticas paliativas de ‘fin de tubo’ (1985) a políticas preventivas orientadas a procesos de producción más limpia (1990) o a Sistemas de Gestión Ambiental (1995), para seguidamente prestar atención a políticas ambientales orientadas a los productos (2000).

Sin embargo, a mi juicio, en estos momentos el concepto ‘de la cuna a la tumba’ debe verse superado por una visión más integral que me gusta denominar “de la concepción a la reencarnación”. Bajo esta nueva visión, el Ecodiseño adquiere pleno sentido al incorporar durante la etapa de diseño los aspectos ambientales como variables consustanciales del producto/servicio (concepción), a la vez que se persigue, en la misma etapa de diseño, el máximo aprovechamiento de los recursos contenidos en el producto una vez se llegue a su fin de vida (reencarnación).

"El ecodiseño debe entenderse como una práctica natural y rutinaria que puede representar una importante fuente de ingresos al conocer mejor las ineficiencias de nuestros procesos y el comportamiento ambiental de nuestros productos en el mercado"

¿Con qué barreras se encuentra una empresa que decide aplicar el ecodiseño a su estrategia?

La principal y más importante probablemente sea el desconocimiento de lo que es ecodiseño, de lo que realmente significa y de los beneficios que puede reportar.

En algunos casos, el ecodiseño es considerado como un ‘plus’ que se asocia a costes extraordinarios innecesarios. Sin embargo, nada más lejos de la realidad; el ecodiseño debe entenderse como una práctica natural y rutinaria que puede representar una importante fuente de ingresos al conocer mejor las ineficiencias de nuestros procesos y el comportamiento ambiental de nuestros productos en el mercado.

Otra barrera que puede dificultar la aplicación del ecodiseño puede ser la naturaleza multidisciplinar del mismo, pero esto más que un inconveniente debería contemplarse como una oportunidad de cohesionar diferentes visiones de la Organización sobre un mismo producto, lo que puede enriquecer el concepto del propio producto y favorecer la comunicación dentro de la empresa.

Asimismo, la experiencia nos indica que otra importante dificultad está relacionada con la ausencia o poca disponibilidad de datos, especialmente fuera del entorno empresarial. En muchas ocasiones no se dispone de datos ambientales de los proveedores ni de los clientes. Por ello, juzgo especialmente necesario que la Administración promueva la creación de bases de datos a nivel autonómico y nacional que permitan realizar estudios de Análisis de Ciclo de Vida de los principales sistemas de producto.

"El ecodiseño sería un ‘objetivo gran angular’ que facilitaría a las empresas una visión panorámica que les permitiría anticiparse a los problemas ambientales, evitar que esos problemas aparecieran, y en muchos casos transformar potenciales problemas en oportunidades"

Durante la jornada Usted mencionó que en la actualidad “predominan las estrategias de final de proceso que aportan una visión miope y no global” ¿qué ventajas tiene anticiparse a posible problemas? ¿puede mencionar algún caso concreto?

Aunque, como ya he mencionado previamente las estrategias de ‘fin de tubo’ se remontan a la década de los 80, lo cierto es que siguen siendo desafortunadamente una práctica todavía extendida en muchas empresas. Por desgracia el ‘acordarse de Santa Bárbara cuando truena’ sigue siendo más habitual de lo deseable cuando se presentan problemas de índole ambiental en las empresas; a esto es a lo que me refiero cuando hablo de ‘miopía’, a la visión de lo inminente, a la falta de una visión de conjunto.

El ecodiseño sería un ‘objetivo gran angular’ que facilitaría a las empresas una visión panorámica que les permitiría anticiparse a los problemas ambientales, evitar que esos problemas aparecieran, y en muchos casos transformar potenciales problemas en oportunidades.

Un sencillo ejemplo podrían ser las bolsas de plástico que se distribuyen en los comercios. Los fabricantes de estas bolsas podrían estar interesados en resolver los problemas ambientales relacionados con la generación de residuos en sus procesos productivos, preocuparse por utilizar materias primas recicladas para fabricar sus bolsas, aplicar técnicas de impresión sobre plástico menos contaminantes, considerar en el diseño de las bolsas la posibilidad de que sean utilizadas por el usuario en más de una ocasión o desarrollar bolsas de plástico biodegradable; pues bien, el ecodiseño contemplaría todas estas estrategias en el diseño y valoraría en cada caso introducir las soluciones más convenientes, tendiendo en última instancia al concepto de ‘desmaterialización’ que en este ejemplo consistiría en ofrecer el servicio de transporte que ofrecen las bolsas al usuario, sin necesidad de fabricar esas bolsas.

También hizo mención a que “el paso del diseño tradicional al ecodiseño es un paso natural”, además de cumplir la legislación ambiental presente y futura, ¿qué otros factores llevan a esta necesidad de implantación?

Me refiero a que si los seres vivos evolucionan de un modo natural para sobrevivir y adaptarse al entorno, de la misma forma deberían evolucionar las herramientas que se desarrollen con vistas a reducir los impactos antropogénicos.

Los sistemas deben evolucionar hacia el equilibrio, hacia nuevos estados estacionarios cada vez que se introducen perturbaciones en los mismos, pero en los últimos tiempos se están introduciendo tantas perturbaciones ambientales en los ecosistemas que no dejamos que se alcance ese régimen estacionario. En definitiva, esto es lo que podríamos definir como ‘insostenibilidad’, y por ello debemos corregir conductas para que seamos capaces de lograr un ‘desarrollo sostenible’.

Ya hemos comentado, y a la vista está, que las herramientas correctivas empleadas en el pasado no han sido capaces de solucionar nuestros problemas ambientales, por lo que nos vemos obligados a aplicar herramientas como el ecodiseño de ‘más amplio espectro’.

Sin embargo, tampoco el ecodiseño va a perfilarse como la solución definitiva, y me atrevo a pronosticar la aparición, en el campo del diseño, de herramientas más eficientes en un futuro próximo. Hasta ahora estamos hablando de incluir vectores ambientales en la etapa de diseño que contemplen todo el ciclo de vida del producto/servicio, pero la evolución natural del diseño probablemente tenderá hacia lo que podríamos llamar ‘Diseño Sostenible’, en el que se tengan en cuenta vectores económicos, ambientales y sociales. Las estrategias de Desarrollo Sostenible no pueden detenerse en ámbitos territoriales (EDS de la Unión Europea, por ejemplo) o empresariales (RSC o RSE, por ejemplo), sino que habrán de extenderse e incorporarse de una forma natural en el propio concepto de producto.

Háblenos de la norma UNE 150301:2003, ¿desde cuándo está vigente? ¿qué regula?

La norma UNE 150301 tiene su origen en un proyecto de Ecodiseño promovido por Ihobe en el País Vasco en el año 1999; con posterioridad se hizo una consulta a 15 empresas a nivel nacional para sondear su interés por desarrollar una norma que estableciera de manera sistemática los requisitos para implantar un sistema de gestión ambiental en el ámbito del diseño y desarrollo de productos. La respuesta por parte de las empresas fue positiva y de este modo se creó en el año 2002 en el seno del Subcomité 3 del CTN150 de Aenor un grupo de trabajo multidisciplinar encargado de elaborar esta nueva norma. Así mismo, se propuso a la División de Certificación de Aenor la posibilidad de certificar la norma, lo que fue aceptado.

Finalmente, en junio de 2003 se publicó la norma certificable UNE 150301:2003 “Gestión Ambiental del Proceso de Diseño y Desarrollo. Ecodiseño”.

Las principales características de la norma UNE 150301 son:

· Establece los requisitos del SGA del proceso de Diseño y Desarrollo.

· Busca la mejora ambiental continua de los sistemas de producto.

· Incide, para ello, en los aspectos ambientales considerados con carácter preventivo en la etapa de diseño y evaluados para todo el ciclo de vida del producto.

· Puede aplicarse a todo tipo de Organizaciones.

· Permite su integración con otros sistemas de gestión.

· Y, aunque sin ser su fin último, se reconoce mediante certificación el cumplimiento de los requisitos de la norma.

Una vez se aplica, ¿qué oportunidades y beneficios se consiguen?

La aplicación del ecodiseño, como herramienta orientada al ‘sistema del producto’, ofrece múltiples oportunidades y beneficios, como son entre otras:

  • Altos niveles de ecoeficiencia, y por tanto de reducción de costes
  • Mejora de la imagen del producto y de la empresa, lo que posibilita la captación de nuevos mercados
  • Diferenciación con los competidores
  • Mejora la relación con la Administración y da cumplimiento a la legislación ambiental
  • Aumenta el conocimiento del producto y por tanto, su calidad
  • Identifica los potenciales impactos ambientales de los productos
  • Anticipación al marco legal
  • Aumenta la seguridad, lo que reduce la responsabilidad, al disminuir los impactos ambientales
  • Reduce riesgos
  • Encamina hacia la sostenibilidad
  • Estimula la innovación y la creatividad
  • Posibilita la identificación de nuevos productos
  • Favorece el que se satisfagan e incluso superen las expectativas del cliente
  • Atrae inversores y fuentes de financiación
  • Fomenta la motivación de los empleados
  • Mejora las comunicaciones internas y externas
  • Constituye un importante factor de Innovación
  • Mejora continuamente el comportamiento ambiental del sistema de producto
  • Provee un enfoque preventivo de la mejora ambiental
  • Aplica el concepto de ciclo de vida al desarrollo de productos
  • Aumenta la conciencia ambiental del mercado

Por otra parte, que la integración de los aspectos ambientales se realice en la fase de diseño y desarrollo del producto, hace que se incluyan en la etapa de concepción, que la integración tenga un perspectiva global, que se incorpore la variable ambiental en la funcionalidad del producto y que se valoren un número suficiente de aspectos e impactos ambientales, lo que obliga a adoptar decisiones basadas en criterios múltiples y por tanto, buscar soluciones de compromiso.

Entendemos que no es un proceso sencillo, ¿cuáles son las etapas clave del proceso de implantación?

La cuestión clave, como ya comenté en la Jornada de Ecoinnovación celebrada el pasado 11 de noviembre en Barcelona, es el compromiso de la Dirección. El ecodiseño no deja de ser un proceso de mejora continua por lo que su implantación debe realizarse desde la convicción y nunca por mimetismo o por moda. Requiere de esfuerzo y recursos, pero ofrece múltiples beneficios, como ya hemos apuntado.

Desde un punto de vista procedimental, los pasos para la implantación del ecodiseño serían:

· La elección del producto. Es importante que en el momento inicial de la implantación del ecodiseño, éste se aplique a un producto lo suficientemente sencillo para ir aprendiendo la metodología, pero sobre el que se tenga una cierta capacidad de actuación. Sin embargo, no debemos olvidar que la práctica del ecodiseño deberá progresivamente ir extendiéndose a todos los productos de la Organización.

· El análisis ambiental del producto. Habrá que elegir las herramientas más adecuadas para llevar a cabo ese análisis ambiental (VEA, ECD, MET, ACV, Ecoindicadores...).

· La creación de nuevas ideas de producto, apoyándose en herramientas como la Rueda Estratégica del Ecodiseño o eco-compás (Life-cycle Design Strategy (LiDS) wheel, Van Hemel, 1995). De esta forma se podrá valorar la viabilidad de estas ideas y establecer un orden de prioridades.

· Detallar el concepto. Elaborar un pliego de condiciones técnico-ambientales, así como un plan de producción, comercialización, mantenimiento y fin de vida.

· Evaluar y continuar con el proceso de ecodiseño. La evaluación debe realizarse tanto a nivel de ecodiseño del nuevo producto, como a nivel del propio proyecto de ecodiseño, todo ello con el objetivo de aprovechar la experiencia adquirida.

Háblenos del proyecto con Industrias San Cayetano, especializado en la fabricación de envases, embalajes de papel y cartón …

En el año 2003 la Fundación Cartif presentó a Ade Agencia de Inversiones y Servicios de la Junta de Castilla y León, dentro del programa de ayudas del Plan de Consolidación y Competitividad de la pyme, un Proyecto Piloto de Implantación de la Norma UNE 150301: Gestión Ambiental del Proceso de Diseño y Desarrollo – Ecodiseño.

Este proyecto, promovido y liderado por Cartif, constituyó la primera iniciativa piloto a nivel nacional para la implantación, y posterior certificación, de la norma UNE 150301 en cinco empresas de Castilla y León de diferentes sectores de actividad:

1. Industrias San Cayetano, S.L. dedicada al diseño y fabricación de envases, embalajes de papel y cartón, y papel y cartón ondulado.

2. Almazán Mueble Artesano, S.L. fabricante de muebles artesanos.

3. Plásticos Dúrex, S.A., empresa dedicada al moldeo de elastómeros y termoplásticos, especializada en el desarrollo y producción de piezas, y sus embalajes, para amortiguadores, suspensiones y elementos aislantes de chasis de automóviles.

4. Tecopysa, empresa dedicada a la realización de proyectos de ingeniería civil e industrial.

5. Faresan, S.L., empresa fabricante de Reutilizables Sanitarios.

Posteriormente, en el año 2007 fue la propia Fundación Cartif la que obtuvo la certificación conforme a la norma UNE 150301 del diseño de sus actividades de I+D+i, convirtiéndose de este modo en el primer Centro Tecnológico español que cuenta con una metodología de ecodiseño certificada.

Más concretamente, y en respuesta a la pregunta formulada, la implantación del ecodiseño en Industrias San Cayetano, S.L. no presentó especiales dificultades puesto que la empresa ya estaba certificada por Aenor bajo las normas UNE-EN ISO 9001 y UNE-EN ISO 14001.

La elección del producto inicial a ecodiseñar se llevó a cabo mediante un análisis DAFO, un análisis de factores de motivación internos y externos y una matriz MET. Finalmente se decidió aplicar el ecodiseño al rediseño de un 'bag-in-box' de vino.

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En la figura adjunta se presentan las mejoras ambientales alcanzadas tras el ecodiseño en todas las etapas del ciclo de vida de este sistema de producto.
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Por último, en la siguiente figura puede observarse la variación porcentual de los impactos asociados a los 10 puntos ambientalmente más críticos.
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Recientemente Cartif consiguió el premio a la innovación tecnológica en Expobioenergía 08 en la categoría de equipos para la valorización energética de la biomasa, háblenos de este otro proyecto

El premio fue concedido a la empresa francesa Naskeo por el diseño de un proceso de digestión anaerobia de residuos orgánicos registrado con el nombre de Ergenium. El proceso Ergenium se caracteriza por incrementar la eficiencia del proceso en un 20 por ciento. La División de Medio Ambiente de Cartif colabora con Naskeo desarrollando la tecnología necesaria para recuperar los nutrientes (P y N) que contienen los lodos tras la digestión anaerobia, lo que incrementaría el rendimiento del proceso.

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Otro proyecto en el que está participando la División de Medio Ambiente de Cartif en colaboración con el Departamento de Ingeniería Química y Tecnología del Medio Ambiente de la Universidad de Valladolid está relacionado con el ecodiseño de una cubierta protectora aplicada a la bionda horizontal de los sistemas de contención vial (guardarraíles) capaz de atenuar impactos de intensidad moderada y proteger las aristas vivas.

Esta cubierta se ha formulado a base de una mezcla inyectada de elastómero reciclado (caucho procedente de neumáticos fuera de uso) y termoplástico reciclado.

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En el diseño del prototipo, además de considerar el comportamiento técnico del producto se han tenido en cuenta también los efectos ambientales y sociales derivados de la aplicación de este protector a los sistemas guardarraíles convencionales, y la viabilidad económica de la fabricación de la cubierta.

De acuerdo con el estudio de ACV realizado a este sistema de producto, el impacto ambiental potencial sobre la salud humana (método del ecoindicador 99), tiene un valor de 1,53·E-5 DALY/m lineal de cubierta (DALY: disability-adjusted life year), es decir, 1 m lineal de cubierta llevaría asociados 1,53·E-5 años de discapacidad humana.

La aplicación de esta cubierta protectora a los 7774 km de carretera que según el Ministerio de Administraciones Públicas se encuentran en regular o mal estado, representarían 119 DALYs, que se corresponde con el 6,26 por ciento de los accidentes con resultado de muerte producidos anualmente en España. Es decir, bastaría con que la aplicación de la cubierta evitara el 6,26 por ciento de los accidentes mortales anuales para compensar el impacto ambiental de la cobertura.

Desde un centro tecnológico como Cartif, ¿qué mensaje darían a las empresas para aumentar la competitividad?

Hoy en día la competitividad ya no es sinónimo de producir más, sino de producir mejor. Y para producir mejor es imprescindible innovar, buscar nuevos procesos, nuevos productos que se distingan de los de la competencia y que ofrezcan garantía y confianza a los clientes.

Para innovar es preciso desarrollar y materializar nuevos conceptos e ideas, basados en conocimientos sólidos, fruto de una investigación básica y aplicada planificada y coherente.

En resumen, la I+D+i no debe contemplarse como un gasto, sino como una inversión generadora de riqueza para la empresa y para la sociedad.

El ecodiseño hoy por hoy es innovación, es un elemento clave para el Desarrollo Sostenible, trasciende fronteras y reduce desequilibrios.

Dentro del sistema de I+D+i, los Centros Tecnológicos son piezas fundamentales que pueden ayudar a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas, a alcanzar unos niveles de competitividad que difícilmente podrían lograr de forma autónoma.

Sin competitividad no hay supervivencia, y particularmente en momentos de crisis. Por eso me gustaría animar a las empresas a que transformaran las amenazas y debilidades en fortalezas y oportunidades; y a la Administración a que apostara, ahora más que nunca, por la I+D+i y que reconsiderara muy seriamente la decisión que parece tener de reducir los recursos destinados a I+D+i.

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