Durán Maquinaria Agrícola, S.L. - Arados de vertedera

Pöttinger Servo

Arados suspendidos: para todo tipo de terrenos y tractores

Foto de Arados suspendidos
En casos de cultivos alternos, el arado consigue unas condiciones seguras para la nueva brotación. Incluso con presencia de parásitos (p. ej. caracoles), de infecciones (p. ej. fusarium en trigo y maíz) o de malas hierbas (rastrojo), el arado ayuda a asegurar la rentabilidad. Algunas sustancias nutritivas y oligoelementos (p. ej. el fósforo y el molibdeno) no son solubles al agua. Por eso, es totalmente necesaria una penetración en las capas más profundas del suelo.

El ancho de corte del primer cuerpo y el punto de tracción se pueden ajustar de forma rápida y exacta por separado. Las dos funciones son independientes, por lo que no se requiere ninguna corrección posterior. Unas pocas operaciones son suficientes y el primer ajuste ya es correcto. La gran zona de ajuste continuo permite una rápida adaptación a cualquier situación. El óptimo ajuste del punto de tracción garantiza una reducida presión de contacto, por lo que se reducen el desgaste y el consumo de combustible.

El sistema Servo Plus está dimensionado de tal modo que se puede efectuar la regulación del ancho de corte durante la arada. El cilindro de regulación tiene un sistema de bloqueo que elimina la presión de los latiguillos durante la arada.

- Todas las herramientas adicionales se ajustan correctamente de forma automática.

- Adaptación óptima a la potencia del tractor, pendientes y forma de la parcela.

- Arada fácil en los cabeceros y curvas cerradas.

- Arada óptima en las lindes en modelos a partir de tres cuerpos.

- Los puntos de alojamiento importantes tienen casquillos antidesgaste de acero para soportar el máximo esfuerzo de presión, resistentes al desgaste se pueden cambiar, además los puntos de alojamiento se pueden engrasar.

Sistema NonStop para el arado de suelos pedregosos. Este sistema tiene un desarrollo de la fuerza de disparo muy favorable: El fusible no se dispara antes de que se alcance la resistencia ajustada. A partir de este punto, la fuerza de disparo va disminuyendo a medida que aumenta la altura de desviación. De esta forma se protege todo el arado. Durante el retorno, la presión aumenta de forma continua, para proporcionar una penetración segura sobre suelos pesados y secos.