Doing business in Spain? Interempresas Media is the key

Explotación oscense cuyo modelo de gestión se basa en la adquisición de información para la aplicación de la agricultura de precisión

José Ramón Acín, Premio Excelencia FIMA 2020: "El galardón es un espaldarazo al tipo de gestión que seguimos en Finca Bizcarra"

Ángel Pérez12/02/2020

Uno de los agricultores y empresarios agrícolas más vanguardistas que existen en España es el ganador del Premio Excelencia FIMA 2020. José Ramón Acín, administrador de Finca Bizcarra, explotación familiar de Selgua (Huesca), ve así reconocido su modelo de gestión basado en la adquisición de información para la aplicación de la agricultura de precisión, maximizando la rentabilidad de la explotación y promoviendo el respeto medioambiental.

foto

Equipo de Finca Bizcarra formado por: Adrián Daniel Bahrim, operario de maquinaria agricola; José Ramón Acín, administrador; Belén Grasa, administrativa; y Alex Voiculescu, operador de maquinaria agricola.

¿Qué es actualmente Finca Bizcarra?

Finca Bizcarra es una empresa familiar. Esencialmente somos agricultores; productores de cultivos extensivos, aunque lo compaginamos también con un almacén y secadero de cereales. Actualmente estamos trabajando 4 personas.

La explotación propiamente dicha la componen 300 hectáreas de regadío. Nuestros principales cultivos son el cereal, forrajes, oleaginosas y, en ocasiones, hortícolas como los guisantes verdes o las Judías Caparronas de Monzón (que son muy apreciadas en la zona). Siempre que se puede hacemos doble cosecha. Es la mejor forma de garantizar unos ingresos mínimos en la explotación, independientemente de la disponibilidad de agua.

¿Qué supone para la empresa el Premio Excelencia FIMA 2020?

Desde luego, un reconocimiento a la perseverancia, la determinación y el trabajo que ha llevado a cabo mucha gente, propios de la finca o de otras empresas con las que colaboramos. Es, además, un espaldarazo importante al tipo de gestión que se lleva a cabo en la explotación.

foto
José Ramón, a los mandos de uno de sus dos tractores Case IH.

Agricultor, ingeniero... y emprendedor

José Ramón Acín Aznar, de 44 años, es el máximo responsable de Finca Bizcarra. Ingeniero Tecnico en Explotaciones Forestales, en 1998 inició su actividad como agricultor. Un año después crea con su familia Finca Bizcarra y en 2001, a raíz de una enfermedad de su padre, toma las riendas del negocio.

En 2007 comienza la reconversión de la finca para adaptarla a la puesta en marcha de la modernización de la comunidad de 'Regantes la Campaña' de la que actualmente es presidente. El crecimiento continúa y en 2013 amplían el negocio con la incorporació de un secadero y almacén de cereales. En 2018 se crean la empresa Agrarium, donde el año pasado, al igual que en Finca Bizcarra, se implanta el piloto para Aragón de la plataforma Life Agrogestor.

¿Qué particularidades presenta su modelo de negocio?

Casi nunca las parcelas dentro de una explotación son homogéneas. Nosotros basamos la gestión de la explotación en la discriminación por zonas de cada parcela. Con las herramientas actuales de Agricultura de Precisión podemos gestionar cada zona de acuerdo a sus necesidades. Esto lo conseguimos utilizando mapas de textura a partir de conductividad eléctrica. Así, a partir de muestreos dirigidos podemos caracterizar cada una de las zonas que componen una parcela.

Todas las aportaciones de insumos se realizan de una forma perfectamente medida y ordenada. Si tenemos que aplicar un fertilizante, previamente tomaremos muestras de suelo y analizaremos cada una de las diferentes zonas que tiene una parcela; y a partir de una prescripción aplicaremos el fertilizante.

Hacemos lo mismo con la siembra. Donde tenemos texturas más arenosas echamos una dosis mayor que donde la capacidad de retención de agua es muy alta. En ocasiones puede variar hasta un 20%. En cultivos como el guisante verde o la cebada nos ha dado resultados muy buenos.

Antes echábamos dosis máximas, para no limitar las zonas con mayores pérdidas de nutrientes. Gastábamos más y el rendimiento no era mayor. De este tipo de prácticas procuramos huir. Todo lo anterior lo apoyamos con teledetección, sondas de humedad, drones, mapas de rendimiento y cuantas herramientas tenemos a nuestro alcance. Eso sí, la vuelta por el campo hay que hacerla, si no le quitaríamos a este trabajo lo mejor que tiene.

foto
Vista aérea de Finca Bizcarra, en Selgua (Huesca).

¿Cuándo y por qué deciden dar el paso adelante y apostar de forma clara y decidida por la agricultura de precisión?

Con la puesta en servicio de la modernización de nuestra Comunidad de Regantes, en el año 2007, quisimos hacer un primer estudio para comprobar la eficiencia de los antiguos riegos por aspersión que teníamos. Hicimos una primera foto con cámara multiespectral. Fue con avioneta. Ese año empezamos a cambiar todos los riegos. La inversión ha sido tan importante como rentable.

Mas tarde, en el año 2013, mi amigo Carlos Martin me abrió los ojos sobre el potencial de estas nuevas tecnologías. Desde entonces, una cosa ha llevado a la otra y bueno… aquí estamos.

Hablan de reducciones del consumo de fertilizantes y agua en los últimos 3 años, de al menos el 6,2% y el 15%. ¿Cómo lo consiguen?

En algunos casos, el ahorro de fertilizante puede ser incluso mayor. Se trata de saber en todo momento cuáles son los niveles de fertilidad del suelo y mantenerlos. Aplicar los insumos que son necesarios. En nuestro caso, además, hemos apostado por fertilizantes de mayor calidad, que combinamos con aportaciones de estiércol.

En el caso del agua, hemos obtenido muy buenos resultados utilizando los mapas de textura para instalar los riegos e incluso para reordenar los sectores en riegos ya instalados. Procuramos que cada sector de riego, aplique el agua necesaria de acuerdo a la capacidad de retención y de infiltración que tiene la zona que riega ese sector. Esto no siempre se consigue, pero si se puede el riego es perfecto. Además, utilizamos teledetección y sondas de humedad (que instalamos en la localización que nos marque el mapa de suelo) para hacer un seguimiento del mismo.

Reducen insumos, con el consiguiente ahorro en la inversión, pero, ¿los niveles productivos se mantienen en todos los cultivos que trabajan?

En mi opinión, es más interesante hablar de beneficio económico que de producción. Hay cultivos que son mucho más exigentes en nutrientes que otros. Se trata de dar a cada cultivo lo que necesita.

El maíz de ciclo largo es tremendamente exigente. Tiene un potencial productivo muy alto y por lo tanto requiere una fertilización acorde a estas necesidades. Si una parcela tiene un potencial alto hay que buscar la forma de rentabilizar este potencial. Ello no significa que apliquemos en exceso, no tiene sentido. Si se hace es porque no se conoce la distribución de la fertilidad en la parcela.

En el caso de maíz 'rastrojero' (sembrado en segunda cosecha), un exceso de nitrógeno o semilla puede suponer un problema importante. Tampoco podemos quedarnos cortos. Seguramente, es el cultivo donde más hay que afinar. Una analítica, junto a un mapa de suelo, permite hacer una prescripción de siembra y de abonado bastante precisa.

Hay cultivos como la alfalfa en los que nuestro criterio es no aplicar fertilizante en las zonas donde no hay planta, que es bastante habitual en el tercer y cuarto año. En esas zonas directamente no aplicamos nada, solo serviría para tener malas hierbas y bajar la calidad del forraje. En este caso, el beneficio de no aplicar es doble.

foto

Zonificación efectuada a partir de un mapa de conductividad eléctrica.

Anteriormente se refirió al mapa de textura por conductividad eléctrica. Porfundice algo más al respecto.

Es nuestra principal herramienta. Lo obtenemos a partir de un mapa de conductividad eléctrica aparente. Es razonablemente exacto para el tipo de agricultura que hacemos. A partir de esta zonificación hacemos muestreos dirigidos y podemos hacer las prescripciones de abonado, siembra (según la textura) y riego en caso de estar la instalación adaptada.

En el caso de riego por textura, podemos adecuar no solo la dosis de agua, sino también la de nitrógeno cuando hacemos fertirrigación (maíz). De esta forma, podremos aplicar el nitrógeno más veces para evitar las pérdidas por lixiviado. Es una de las prácticas más ventajosas, pero tiene el inconveniente de que sólo vale para parcelas en las que no esté instalada la irrigación. Adaptar los sistemas existentes no siempre es posible por su viabilidad económica.

foto

Gráfico elaborado con los datos obtenidos de la sonda de humedad.

¿Encuentran el personal suficientemente capacitado y formado para poder trabajar y gestionar la finca con este nivel tecnológico?

Aquí hace más el que quiere que el que puede. Cuando se incorpora una persona nueva, lo primero que hacemos es explicar bien cómo funcionan las diferentes máquinas. En ocasiones esto lo obviamos y damos por hecho que todo el mundo sabe cómo funciona un GPS o una pantalla de ISOBUS; es un error. Hay que 'perder' tiempo en formación.

Tanto Dani como Alex, que son las personas que utilizan la maquinaria, están muy comprometidos con esta forma de trabajar y le ponen muchas ganas. Creo que Dani ha visto más tutoriales que yo. Una de las ventajas de este tipo de maquinaria es que, o lo haces perfecto, o no lo haces. En cuanto detectan un fallo, paran el sistema. Se pueden cometer errores, pero cada vez menos.

¿Qué parque de maquinaria y herramientas digitales utilizan en su día a día?

Tenemos dos tractores Case IH Puma y una cargadora telescópica Case IH Farmlift 735. En los momentos en los que necesitamos mayor potencia para labrar recurrimos a empresas de servicios. Los tractores están equipados con sistemas GPS que nos permiten cargar las prescripciones que luego se utilizarán para aplicar los diferentes insumos.

Nuestra sembradora de cereal es una Kuhn Venta 3030. Nos permite sembrar a dosificación variable el guisante verde y el cereal de invierno con una precisión que roza la perfección. Para la aplicación de fertilizantes utilizamos una abonadora Kuhn Axis 40.2. Fue la primera máquina que tuvimos que permitía la dosificación variable y el corte por tramos. Fue el detonante para que nos inclináramos por este tipo de agricultura. El maíz lo sembramos con una máquina John Deere Max Emerge XP. Le hicimos una serie de modificaciones para poder aplicar a dosis variable.

Mucha de la maquinaria que tenemos la hemos adquirido en Talleres Ibarz, de Binéfar. Siempre nos han apoyado en nuestros retos y nos han hecho el trabajo mucho más fácil. Seguramente, si no lo hubieran puesto tan fácil, no estaríamos trabajando como trabajamos.

Actualmente, en lo referente a la toma de decisiones, usamos la plataforma Life Agrogestor, de la que somos el piloto para Aragón. Es una herramienta perfecta para el tipo de agricultura que hacemos. La complementamos con otras herramientas GIS y con desarrollos hechos a medida por nuestros colaboradores Greenfield.

foto

José Ramón y Mario Díez, de Greenfield Technologies, analizan uno de los mapas obtenidos con las herramientas digitales empleadas en la finca.

¿Cuál es su opinión del proceso de digitalización de la agricultura? ¿Cuáles de todas las herramientas que se ofrecen son las que ve que pueden tener más futuro?

Muchos agricultores ven en la digitalización un inconveniente en lugar de una oportunidad. Hay una falta importante de formación y de transferencia de conocimientos. La incorporación de gente joven y formada al sector está favoreciendo la implementación de estos medios de producción, pero creo que no es suficiente. La Administración debe jugar un papel importante, no sólo con la adaptación de los medios de producción, sino también como árbitro en lo referente al intercambio de información. Los datos que generamos con este tipo de tecnologías son casi tan importante como los beneficios que genera la propia tecnología.

Herramientas como las cooperativas de datos pueden acelerar el proceso. Los agricultores deben de ser celosos de sus datos, al fin y al cabo es su saber hacer. Las cooperativas de datos garantizan que la información fluirá en los dos sentidos: tú aportas y a la vez te aportan. Todo el mundo gana.

Hace dos años pusieron en marcha Agrarium. ¿En qué consiste este proyecto?

La finalidad es ofrecer nuestro conocimiento a otros agricultores. Lo primero que hicimos fue asociarnos con Greenfield Technologies, empresa con la que llevamos trabajando desde 2015. A partir de entonces incorporamos a nuestro compañero Mario Díez, pieza fundamental en el funcionamiento de Finca Bizcarra y Agrarium. Miguel Córdova y todo el equipo de Greenfield nos dan soporte en áreas en que nosotros no tenemos capacidad suficiente, tales como Big Data o Programación. Es una simbiosis que nos está dando muy buenos resultados.

"Basamos la gestión de la explotación en la discriminación por zonas de cada parcela utilizando mapas de textura a partir de conductividad eléctrica"

“Muchos agricultores ven en la digitalización un inconveniente en lugar de una oportunidad”

Empresas o entidades relacionadas

FIMA - Feria de Zaragoza

Suscríbase a nuestra Newsletter - Ver ejemplo

Contraseña

Marcar todos

Autorizo el envío de newsletters y avisos informativos personalizados de interempresas.net

Autorizo el envío de comunicaciones de terceros vía interempresas.net

He leído y acepto el Aviso Legal y la Política de Protección de Datos

VÍDEOS DESTACADOS

TOP PRODUCTS

ENLACES DESTACADOS

Jornadas Interempresas/Tierras Congresos: Smart Agro Fórum

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

Entrevista a Martí Canadell, agricultor

"Te puedes ganar bien la vida si te gusta mucho este oficio, pero cuesta encontrar
gente que renuncie a una jornada laboral de ocho horas para dedicarse a la agricultura"

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS